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“En la UdeG ya no caben los líderes morales” (entrevista, 27 julio 2008)

20 nov

Foto: Público

¿Cómo fue la reunión ayer con Raúl Padilla?

 

Ha habido un diálogo intenso con muchos universitarios sobre diferentes temas, algunos han sido públicos, y algunos no tanto. Estoy dialogando con in-tensidad con muchos universitarios en torno a los temas que ocupan titulares en los diarios y en los corrillos universitarios. Creo que estamos en una institución de gente que razona, inteligente, civilizada y muchos estamos buscando rutas para encontrar mejores escenarios para la UdeG.

¿Este diálogo fue en ese sentido?

Cuál diálogo.

¿Con Raúl Padilla López?

Con muchos actores he tenido diálogo recientemente sobre los temas, entre otros con el propio Padilla López.

Insisto en este porque me parece que es importante para definir o el curso que va a tomar el conflicto entre liderazgos del grupo político que está a cargo de la UdeG. Porque se hablaba de redefinir las reglas informales de cómo se ejerce la rectoría, de si le iban a poner algún tipo de condiciones en el ejercicio de la rectoría, ¿estos temas se trataron?

No he tenido un diálogo tan específico en ese o en otros temas con ningún actor de la UdeG. Yo soy el rector general de todos los universitarios, incluidos mis críticos. Y estoy obligado a tener una relación intensa de comunicación y diálogo productivo de todos los universitarios. En lo particular debe haber construcción de acuerdos sobre la base de que todos nos ajustemos al marco normativo de la UdeG. En donde está bien definido el rol del rector general y de los órganos colegiados, alrededor de eso es como se tiene qué construir una relación madura, respetuosa, moderna entre los actores universitarios. Los tiempos han cambiado, México es otro, el estado es otro y la universidad es otra a la de hace 20 años.

Sin embargo la realidad es que siguen pesando los espacios de deci-sión informales en la casa del licenciado o en el grupo político donde se toman decisiones que se legitiman o legalizan al seno del Consejo Universitario. ¿Van a segur las reglas informales o tratará de cambiar-las?

Yo he ajustado mi actuación como rector general al marco institucional de la UdeG, lo he dejado muy en claro en mi actuación. Ha habido una discusión in-tensa sobre muchos temas antes nunca vista en la UdeG. Se ha trabajado con mucha intensidad, los logros ahí están, y se han generado algunas críticas con mi proceder o la forma de hacer las cosas del rector general. Quizá las últimas semanas han sido más intensas al salir a las luz pública el tema del programa de transplantes del Hospital Civil y las denuncias penales que el abogado gene-ral presentó por desvío de recursos en dos centros universitarios,. Se ha inter-pretado esto y antes la política de transparencia y rendición de cuentas de la rectoría, por algunos como un tema con dedicatoria para algunos. La única de-dicatoria que tiene mi preoceder se llama comunidad universitaria y sociedad jalisciense. La UdeG tiene que actuar con absoluta transparencia porque hay una duda razonable sobre el manejo de los recursos económicos.

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“El liderazgo de Raúl Padilla ha sido muy exitoso”

3 sep

 

Iván Garcia

Foto: Iván García

El rector sustituto admite que habrá poda de funcionarios leales a quien llama rector depuesto y anticipa que podría impedirse la entrada de Carlos Briseño a centros universitarios

  

 

 

 

 

Rubén Martín / Público, 3 septiembre 2008

Marco Antonio Cortés Guardado, rector sustituto elegido el pasado viernes por la mayoría de consejeros, que responden a la jefatura política de Raúl Padilla López, sostiene que la normalidad ya está restablecida en la Universidad de Guadalajara (UdeG), aunque el ajetreo de personas y el desorden pueden observarse todavía en el edificio donde despacha la máxima autoridad de la casa de estudios. En esta entrevista defiende su designación, sostiene que la controvertida sesión del Consejo General Universitario (CGU) no fue desaseada y que Carlos Briseño Torres no regresará al cargo.

 

Dice que se está trabajando con normalidad, pero sigue la controversia jurídica.

Hay normalidad; donde hay irregularidad es en el pleito por la rectoría. Pero el rector sigo siendo yo, así lo ha manifestado el mismo juez: no hay dos rectores, hay un solo rector, y estamos viendo hacia adelante los proyectos.

 

Uno de los puntos que señaló el juez es que no se cumplieron las normas internas de la destitución de Carlos Briseño.

El CGU actuó correctamente porque tomó una determinación después de que Carlos Briseño incurrió en flagrancia en una falta grave: él abandonó el Consejo, lo clausuró unilateralmente, muy a su estilo. Ahora arguye que no tuvo derecho a ser oído, pero hay que recordar el secretario general le hizo un llamado a que regresara a la sesión.

 

¿No fueron desaseados la destitución y su nombramiento?

Fue en una situación excepcional, y puede, no sé, fue conforme a la regla… en la situación de que nos dejaron sin sonido, sin ventilación, sin agua y cerraron los baños. Eso también es una agresión al CGU. Porque el consejo no se suspendió, seguía la sesión. Creo que Carlos Briseño debe estar arrepentido de dejar la sesión…

 

¿Estaban dispuestos a discutir los puntos que señaló, la historia del control del grupo Universidad, las irregularidades…?

Claro, nada más que se cambiara la orden del día y que en asuntos varios se incluyeran los que proponía el rector. Pero, a final de cuentas, dio marcha atrás. Fue una decisión lamentable [la clausura de la sesión], eso no se le hace a un órgano de gobierno, hay que respetar las formas.

 

Dice que esta crisis debe llevar a discutir la institucionalidad, ¿en esa discusión se debe incluir el papel de Raúl Padilla en la UdeG?

Sí, pero es que está exagerado el papel de Raúl Padilla, porque todas las decisiones se toman por los canales que marcan la Ley Orgánica: todas las decisiones se procesan en los órganos de gobierno y luego se ejecutan por los mandos personales y las autoridades ejecutivas de la Universidad.

 

Lo que vimos en este conflicto es que se desnudaron los mecanismos de operación política en la Universidad. La oficina de Raúl Padilla se convirtió en un cuarto de guerra, ahí se tomaban las decisiones.

No, todas las organizaciones están regidas por una estructura de normas formales que son de carácter general, pero ninguna organización funciona solamente en virtud de los procesos establecidos normativamente. Para realizar la norma se necesita la estructuración de voluntades a través de reglas informales; digo, hasta en las familias. En la UdeG es así: hay grupos de afinidades, ideológicas, personales, políticas, de muy diversa índole. Obviamente en la UdeG existe este tipo de organización. Adrián Acosta utilizó el término de la coalición padillista. Creo que ese término es menos simplificador, habla de la pluralidad de grupos que hay en la UdeG. Ahora: ¿que Raúl Padilla ejerce un liderazgo? Pues ejerce un liderazgo obligadamente, porque si no tuviera este liderazgo la UdeG no hubiera realizado muchos de sus proyectos importantes. ¿Qué tipo de liderazgo ejerce? Hay liderazgos fundados en la adhesión al líder carismático, basados en la tradición, modernos basados en las reglas democráticas, pero básicamente los liderazgos se constituyen en legítimos y aceptados en torno a proyectos y fines que logran conjuntar voluntades. Pues Raúl Padilla ha sido muy exitoso en eso. Cada proyecto que ha avanzado es porque se han armado equipos de gente muy talentosa, y se han armado cuerpos sólidos que han logrado aterrizar esos proyectos. Todos nos enorgullecemos de ello. Obviamente Raúl es un personaje polémico, se le puede decir todo lo que quiera, pero ahí están los resultados. Su liderazgo es en función de estos proyectos y es respetuoso de la vida interna de la Universidad.

 

Usted resalta las características positivas del trabajo de Raúl Padilla, pero también es cierto que lo ejerce en condiciones de discrecionalidad. Tiene once cargos y cobra 26 mil pesos al mes, pero su ritmo de vida claramente no se mantiene con ese sueldo. El manejo de recursos millonarios en el Centro Cultural Universitario, mil millones de pesos, sin correcta rendición de cuentas…

Todas las áreas de la Universidad son auditadas por un auditor externo, que es una empresa muy prestigiada. Una sola auditoría complaciente acabaría con el prestigio de la firma. O sea, esa opacidad de la que habla Carlos no existe y hay la plena disposición de que, si se quiere auditar esas áreas, que las audite la Auditoría del Estado, adelante.

 

¿Qué es lo que sigue en los próximos días? Está convocada una marcha para el viernes.

Pues sí, va a haber tensión. Lo que está haciendo Carlos [Briseño] es una provocación, porque eso de ir de centro en centro [universitario]… Lo quisiera ver en el CUCSH [Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades], cómo lo recibirían; todos los centros están agraviados, pero si uno está agraviado es éste: fue el centro que más protestó por su llegada a la rectoría. No encontraría eco. Lo quisiera ver entrando al Centro de Ciencias de la Salud: lo van a recibir con manifestaciones patentes de repudio y de rechazo.

 

¿Trataría rectoría general, o los centros, de impedir que entre?

Es responsabilidad de cada centro, y podría impedirlo porque es responsabilidad de cada centro universitario. Si él sabe eso, ¿a qué iría al CUCSH? A provocar algo para mantenerse en los medios, porque a la rectoría ya no regresa, porque el juez dijo, y el dictamen, cualquiera que sea el escenario, está en manos del CGU, que es el órgano que designa o destituye al rector general.

 

¿Seguirá el apoyo a las actividades culturales y al Centro Cultural Universitario?

Por supuesto, no son ocurrencias de una sola persona. La FIL [Feria Internacional del Libro], por ejemplo, nos ha permitido a los académicos interactuar con pares de todas partes del mundo. El CCU es un proyecto que no solamente es de enorme valor para la UdeG, sino para Jalisco. Guadalajara tiene una vocación específica como centro cultural. El propósito del Auditorio no es ser un negocio, pero sí que tenga una base de financiamiento sano que no le cueste a la UdeG y crear públicos culturales, porque la democracia y el desarrollo económico están en función de los públicos culturales. Eso está comprobadísimo.

 

¿Se animaría a decir no a una decisión de Raúl Padilla con la que no estuviera de acuerdo en el ejercicio de la rectoría?

Pues lo que pasa es que él no me dice qué hacer […]; sé que no me vas a creer, pero yo estoy aquí y sé que tengo que tomar decisiones cotidianamente y las tengo que tomar bajo mi responsabilidad. Es decir, no sé en qué área yo me vería obligado a decirle que no…

 

“Raúl Padilla debe ser generoso y retirarse”

28 ago

Público

Foto: Público

El rector general revela que el rompimiento definitivo con el grupo UdeG ocurrió el sábado 26 de junio en una reunión privada con Raúl Padilla López, su ex mentor político

 

 

 

 

Rubén Martín / Público, 28 agosto 2008

 

A diferencia de sus oponentes, que prefieren no dar entrevistas, el rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Carlos Briseño Torres, parece alquilarse para salir en los medios. Ha dado decenas de entrevistas en las últimas semanas. En esta a Público hace revelaciones sobre las razones de su conflicto con el grupo de Raúl Padilla López.

 

Ha hecho declaraciones que parecen ser un punto de no retorno, al denunciar a Padilla como cacique y que ya no es su jefe político. ¿Qué lo llevó a este rompimiento?

Yo tenía que hablarle claramente a Jalisco y a los universitarios. El fin de semana estuve pensándolo mucho, después de haber resistido insultos, agresiones de parte del grupo de Raúl Padilla y de él en lo particular, aunque él nunca da la cara. Y estuve pensando y el domingo, después de haber asistido a misa con mi esposa en La Barca, tomé la decisión de no aceptar más este daño a la institución que le está causando Raúl Padilla. No ha sido generoso con la institución que tanto le ha dado. Los que hace 20 años nos la jugamos con él para democratizar a la Universidad, para transformarla, nos dimos cuenta —incluidos Trino, su hermano, y Tonatiuh [Bravo], nada más que ahora no lo dicen— de que Raúl Padilla más tardó en ganar la batalla que en empezar a construir un cacicazgo, en esta que parece ser una maldición para la UdeG. Primero vinieron los Zuno, y luego llegaron los Ramírez Ladewig y luego los Padilla López. Hay algunos que creen que yo pretendo la dinastía Briseño Torres en la Universidad.

 

¿Y no es cierto?

Por supuesto que no. No aspiro a ser el nuevo cacique.

 

¿Cómo empiezan las diferencias que conducen a este rompimiento?

Empiezan a aflorar antes de integrar mi equipo. Raúl Padilla me pidió algunas posiciones y me propuso gente para todo. Lo escuché atentamente y recibí sus propuestas, pero no me comprometí a nada. No se expresó abiertamente, pero supongo que no le gustó […] Él me apoyó para ser rector, no para ser gerente o subordinado, no para ser un títere. A lo mejor creyó que iba a ser sumiso y servil, como otros.

 

Pero estaba implícito en las reglas del juego dentro del grupo.

A mí nunca me lo dijo Raúl Padilla. Cuando me ofreció su apoyo no me dijo las reglas que había que seguir. No me puso condiciones, ninguna. Me dijo: “Tú eres el más preparado, hablas inglés, eres el más articulado de todos”. Así me lo dijo.

 

¿Cuándo le dijo a Raúl Padilla que ya no era su jefe político?

Nos vimos a solas [el sábado 26 de julio] en una larga charla:le dejé muy en claro que ya no era mi jefe político y que ya no pertenecía a ese grupo porque estaba pervirtiendo los intereses de la institución. El grupo quería estar por encima del rector y eso no lo iba a permitir.

 

¿Qué respondió?

Se quedó callado. Pero le dejé en claro: “No me vuelvo a reunir más con el grupo Universidad, tú no eres más mi jefe político. Yo soy el rector de la Universidad y tienes que respetar a la autoridad universitaria”.

 

Las declaraciones de esta semana son una quema de naves: dice que se acaba el cacicazgo de Raúl Padilla, ¿qué empieza?

Estamos asistiendo, como testigos y actores principales, de un parto institucional, un poco doloroso y convulso, pero un parto institucional. En efecto, se ha derrumbado el mito Raúl Padilla […] Nadie creía que iba a caer el mito de Raúl Padilla, se está cayendo a pedazos. Me quede o no me quede de rector, eso es irrelevante ya: ya el mito de Raúl Padilla se ha derrumbado.

 

Este parto institucional del que habla, ¿no será muy efímero? Ellos pueden despedirlo más o menos pronto por la mayoría que tienen.

Ése es un cuento chino que han hecho creer a periodistas y políticos. Que me pueden correr, ¿con qué me pueden correr? La Ley Orgánica es muy clara y dice que al rector se le puede correr sólo por causa grave y, como la ley no define lo que es la causa grave, hay que buscarla por analogía. ¿Cuál sería la causa grave? Que me descubrieran una cuenta de diez millones de euros en Suiza, o que me encontraran que maté a diez o a una persona, que he violado o acosado sexualmente a mis secretarias. Lo van a intentar, pero se va a resolver en el marco de la ley. ¿Cuál causa grave? No me pueden correr. Ellos lo saben.

 

Ha dejado en claro que hay sospechas sobre manejos irregulares en las empresas parauniversitarias.

Yo no quiero presumir nada, ninguna presunción.

 

¿Hay alguna investigación en curso, alguna denuncia?

Hay dos denuncias [CUCSH y CUCS].

 

¿Aparte de esas dos?

No, no hay.

 

¿Alguna en contra de Raúl Padilla?

No hay.

 

¿Podría haber?

No lo sé. No lo sé. Todo se va a revisar. He pedido a la Auditoría Superior de la Federación y a la del estado que revisen todo.

 

¿Qué salidas ve al conflicto?

¿Qué es lo que sigue? Quieren convertir al rector general en un adorno, quitándole atribuciones por todos lados: quieren llevarse las empresas universitarias al CUCEA, quieren llevarse Difusión Cultural al CUAAD; es un despropósito, Raúl Padilla ha perdido la razón. ¿Cómo va justificar eso ante la opinión pública y la comunidad universitaria?, cuando el rector está diciendo que todo se va a transparentar, hago cambios, y ahora se quiere llevar a las empresas al CUCEA y Difusión Cultural al CUAAD, para protegerlas. Si de veras quisieran hacer una descentralización, como dicen, vamos dándole presupuesto de Difusión Cultural a todos los centros universitarios y a las prepas, para que tengan estudiantinas, obras de teatro, música, danza. No hay promoción cultural en la UdeG, es una más de las mentiras y de los engaños que Raúl Padilla le ha vendido a Jalisco y a la UdeG.

 

¿Ve posibilidad de tensiones o daño a la Universidad?

Si Raúl Padilla no es generoso con su Universidad que tanto le ha dado, puede haber un daño institucional. Él debiera reflexionar, debiera retirarse ya. Él ya estaba construyendo sus monumentos, ya le habían hecho sus reconocimientos. Por qué no dio el siguiente paso, de retirarse ya; hay que retirarse a tiempo, como los buenos toreros. Ya había hecho buenas faenas. Su ciclo está terminando estrepitosamente, su prestigio está acabado, nadie le cree a Raúl Padilla. Muchos de los que se sientan a la mesa con él a hablar de negocios o de cosas, lo hacen por temor; se acostumbraron. Es como el síndrome de Estocolmo: muchos universitarios se acostumbraron a verle bondades, porque los tenía secuestrados, pero está despertando la comunidad y la sociedad. Pero son cientos y cientos de correos los que recibo. Hagan una encuesta y se van a dar cuenta de que la gente, cuando habla con confianza, dice: “hasta que llegó un rector que tiene pantalones. Ya hacía falta”. De verdad no quiero afectar en nada a Raúl Padilla; debe ser generoso con su Universidad. Debe ayudar a que este parto sea menos doloroso, y prometo, en la memoria de mi padre, que el 31 de marzo de 2013, a la par con entregar la oficina de la rectoría, estaré entregando mi renuncia como profesor de tiempo completo en la UdeG. No habrá cacicazgo de Briseño Torres. No seré el nuevo jefe político, no me interesa.

 

¿De verdad llegará a esa fecha?

Tenlo por seguro.

 

“Con movilizaciones pararemos la reforma”: López Obrador

28 jul

Iván Garcia, Público

Foto: Iván García, Público

Rubén Martín / Público, 28 julio 2008

 

 

El ex candidato presidencial sostiene lo que está en juego ahora más allá de la defensa del petróleo y compara este periodo del país con los cambios revolucionario de 1810 y 1910. Ahora se aproxima un cambio de fondo en el país, pero sin violencia, augura

 

Andrés Manuel López Obrador dedicó la semana pasada cuatro días a recorrer 23 municipios de Jalisco. Al final de su gira, el sábado pasado en Atequiza y antes de abordar el avión a la Ciudad de México para votar en la consulta sobre la reforma energética, ofreció esta entrevista donde muestra un optimismo a prueba de dudas sobre la capacidad del movimiento que encabeza para detener una eventual reforma energética impulsada por el PAN y el PRI. “Nos sobra organización para eso”. [La versión publicada en el diario era resumida; esta es la versión completa de la entrevista: RMM]

 

Parece que el debate no cambia demasiado, nadie convenció a nadie en este debate sobre la reforma energética.

Buen, creo que fue importante el debate, porque entre otras cosas se dio a conocer el tema. Calderón y quienes lo apoyan querían que se aprobara todo rápido y sin que la gente se enterara. Y el debate ayudó a ventilar el asunto ahora se sabe más sobre el tema, entonces creo que fue positivo, además en todos los  foros la gente que fue a representarnos, argumentó mejor, tuvo más elementos para defender la industria petrolera, para no permitir que se viole la constitución , se privatice Pemex y que se ahonde la corrupción.

 

¿Cree que ganaron el debate sobre la reforma energética?

Si, sin duda y un signo inequívoco de que se ganó el debate es el silencio de los medios de comunicación sobre el tema, no se difundió el debate, desde luego no quiero generalizar, pero la mayoría de los medios de comunicación le hicieron el vacío. Televisa le dedicaba 20 segundos a cada foro y se llevaba todo el tiempo diciendo que se participaba fulano y mengano, no consideraba que era un asunto relevante a lo mejor tenían cosas más importantes en sus noticieros y en sus programas de reflexión y análisis. Pero a pesar de que hubo esta cerrazón informativa, se supo más del tema.

 

Ahora que acabaron los foros parece dibujado lo que sigue, sin duda ganará en la consulta el no a la propuesta de reforma de Calderón, pero también parece dibujado que PAN y PRI lo van a sacar delante de todos modos.

Si pero ya son mejores las condiciones, en abril la gente no sabía de lo que se trataba y los legisladores nuestros tomaron la tribuna y las mujeres salieron a la calle, y el albazo, el madruguete que querían llevar a cabo, Calderón quería que todo se aprobara en quince días, tengo pruebas de que querían que todo se aprobara el 22 de abril, no pudieron hacerlo, tuvieron que aceptar los debates, los perdieron y ahora viene la consulta estoy seguro que la gente va a rechazar en la consulta la privatización del petróleo y si de todos modos quieren ponerse de acuerdo arriba, como- siempre lo hacen, pensando en que hay normalidad, que todo va a girar de que consigan los votos, en que se pongan de acuerdo los legisladores del PRI y del PAN, están muy equivocados.

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“El presupuesto no lo discutiré con Padilla”: Carlos Briseño

28 jul

Iván Garcia, Público

Foto: Iván García, Público

Sostiene que “en la UdeG ya no caben los líderes morales”, ni el control de parte de familias políticas, que el grupo universitario está en crisis, y que como rector general él toma las decisiones sin consultar a Padilla o a su grupo

 

Público, 28 julio 2008

 Tres semanas de abierta confrontación entre el grupo político que controla la Universidad de Guadalajara (UdeG) parecían haber debilitado al actual rector general Carlos Briseño Torres, y definirse a favor de los universitarios que respaldan el liderazgo de Raúl Padilla López.

Una muestra de ello es que ayer Carlos Briseño renunció a su intención de ser candidato a la gubernatura del estado, lo que podría interpretarse como una señal de rendición ante sus adversarios.

Pero otras frases de la siguiente entrevista parecen indicar que Briseño sigue enfilado en su ruta para desprenderse de la tutela política de Raúl Padilla y del grupo político que lo llevó a esa posición. Esta es la entrevista que concedió Carlos Briseño un día después de una encerrona de más de doce horas con Raúl Padilla, charla cuyo contenido se negó a revelar.

 

Siguen pesando los espacios de decisión informales donde se toman decisiones que luego se llevan al Consejo General Universitario (CGU). ¿Van a seguir las reglas informales o tratará de cambiarlas?

Yo he ajustado mi actuación como rector general al marco institucional. Se ha trabajado con mucha intensidad, los logros ahí están, y se han generado algunas críticas con mi proceder o la forma de hacer las cosas del rector general. Quizá las últimas semanas han sido más intensas al salir a la luz pública el tema del programa de transplantes del Hospital Civil y las denuncias penales que el abogado general presentó por desvío de recursos en dos centros universitarios. Se ha interpretado esto, y antes la política de transparencia y rendición de cuentas, como un tema con dedicatoria para algunos. La única dedicatoria que tiene mi proceder se llama comunidad universitaria y sociedad jalisciense. La UdeG tiene que actuar con absoluta transparencia porque hay una duda razonable sobre el manejo de los recursos económicos.

 

¿En qué áreas? ¿Empresas Universitarias, Centro Cultural?

En general, sin particularizar. Todas las dependencias sin excepción y todo el recurso que administramos deben transparentarse. Nómina, de empleados de las empresas universitarias, sueldos, viajes, resultados de los viajes, agenda de los mismos, licitaciones y concursos para obras, procedimientos administrativos.

 

Habla de transparentar, pero sus críticos dicen que usa este tema como plataforma para golpear y lo acusan de traicionar los acuerdos internos del grupo.

Mis críticos han encontrado el tema de mis supuestas aspiraciones políticas como un elemento para vulnerarme. Porque suponen que estoy construyendo un proyecto político a partir de la rectoría.

 

Y esto es cierto, ¿no?

Por supuesto que no. Se les olvida a mis críticos que muchos de ellos han construido proyectos políticos a partir de la función universitaria para diferentes partidos. Yo nunca he ocupado un cargo de elección popular y quiero dejar bien claro que no busco, no pretendo y no estoy construyendo la candidatura de Carlos Briseño a la gubernatura del estado de Jalisco. No me interesa. A mis críticos les digo que busquen otro pretexto.

 

¿Por qué el cambio de discurso? En días pasados decía que sí tenía derecho a buscar un cargo público después de la rectoría.

A los 54 años, cuando me retire de la Universidad y concluya como rector estaré en condiciones, Dios mediante, de ser apto para seguir trabajando en el servicio público. Pero lo anticipo de manera muy clara, no busco, no quiero y no estoy construyendo la candidatura de Carlos Briseño a la gubernatura del estado. Lo dejo muy en claro. Pero activista de la vida social, como lo hago desde la academia, siempre he sido.

 

¿Ésta renuncia a sus aspiraciones formó parte de un pacto entre usted y Raúl Padilla? ¿Es una condición del grupo para que siga siendo rector?

Para empezar, ni me lo ha pedido, ni me lo han pedido, ni aceptaría tal condición. Esta es una decisión del rector general que tiene congruencia con lo que ha venido haciendo (…) Jamás aceptaría una condición de esa naturaleza de nadie, es una decisión personal (…) nadie tendría absolutamente ninguna autoridad a pedirme que yo renuncie a mis derechos, jamás aceptaría eso. Una vez que concluya mi responsabilidad como rector estaré en libertad de tomar mi camino que crea conveniente.

 

Según los padillistas la UdeG está en crisis por ese activismo.

Están equivocados. No está en crisis la UdeG, la Universidad está bien. Lo que está en crisis es cierta forma de arreglo político en la conducción de la Universidad. Eso es lo que está en crisis. No seamos tan pretenciosos, los dirigentes universitarios no somos la Universidad.

 

¿Está en crisis la jefatura o cacicazgo de Raúl Padilla?

Raúl Padilla es un hombre talentoso, trabajador, ha tenido un liderazgo importante en la UdeG. Como rector general, lo incluyo como un actor que debe y puede estar opinando sobre temas de la vida cultural del estado y de la vida de la universidad. Como su rector general que soy, porque él es miembro de la comunidad universitaria y soy rector general de todos, y por la influencia, el conocimiento, la capacidad que tiene lo escucho y puedo tener acuerdos y desacuerdos con él. Pero las decisiones del rector general Carlos Briseño Torres, las toma Carlos Briseño Torres.

 

¿Ya no está siguiendo las reglas? ¿Está tomando decisiones sin consultarlos y ahí deriva el conflicto?

Creo que en buena medida las diferencias que se han presentado a lo largo de estos 16 meses de rectorado tienen como origen el que hemos dado un viraje aplaudido por muchos, en función de la calidad académica, de la transparencia, de la normatividad institucional, y en actuar conforme a la norma y a la ley. No he pedido ni pediré permiso para actuar conforma a la ley. En el tema del programa de transplantes y en las dos denuncias que se presentaron por malversación de fondos en dos programas de Conacyt en dos centros universitarios. Eso es lo que detona esta diferencia de opiniones, fundamentalmente entre el rector general, Raúl Padilla, Trino Padilla y Tonatiuh Bravo. Ellos tres y un servidor, fundamentalmente. Porque como universitarios destacados que son, pues tienen opiniones distintas a las que tienen el rector general, en algunos temas.

 

Propone discusión abierta de los temas, ¿Se puede interpretar como una ruptura en cómo se han tomado las decisiones tradicionalmente, al seno del grupo primero y luego llevarlo al Consejo. ¿Va a romper con eso?

Yo soy consecuente con el tiempo que vivo. El rector general de la UdeG, Carlos Briseño, va a presentar un presupuesto al CGU el que, en conjunto con mi equipo de trabajo, determine que atenderá en un marco de recursos finitos, y necesidades infinitas, en dónde poner recursos de acuerdo a las prioridades que identifiquemos. Será facultad del CGU y de la comisión de Hacienda determinar si las prioridades que identificó el rector general son correctas o no son correctas.

 

Entonces no lo va a discutir acordar y discutir previamente con Raúl Padilla al seno del grupo político.

Voy a analizar, discutir y determinar la propuesta que enviaré al CGU con mi equipo de trabajo e irá al CGU.

 

¿Incluiría los 20 millones de pesos que se piden para el Centro Cultural?

Difícilmente habría recursos adicionales para el Centro Cultural Universitario.

 

Llegó el momento de sustituir el liderazgo de Raúl Padilla en el seno del grupo político y si es así, ¿se puede interpretar como un intento de desplazarlo para quedarse usted al frente de este cacicazgo?

Nunca he pretendido y jamás pretenderé ser líder político, moral o sentirme en un el futuro hombre fuerte de la UdeG. Ninguna universidad en el mundo que se precie de serlo puede, en las actuales condiciones de globalización, de desarrollo científico, funcionar en torno a hombres y mujeres fuertes.

 

¿Líderes morales?

Ni líderes morales, ni líderes políticos.

 

“Las conquistas laicas pueden ser reversibles”

13 may

 

Entrevista: Fernando M. González, estudioso de la religión y los cristeros en México

 

En el donativo coinciden tres actores que hacen una reescritura de la Cristiada. Los mártires “optaron por la lucha armada” no son, como se dice, figuras de paz, “esto fue una gran leyenda”.    

 

Rubén Martín / diario Público 12 mayo 2008

 

Ríos de tinta han corrido desde que Emilio González Márquez decidió, hace siete semanas, autorizar un donativo de 90 millones de pesos para la construcción del Santuario de los Mártires. En estos ríos de tinta hay de todo: posiciones de los actores principales, denuncias de los opositores, análisis apresurados y declaraciones calculadoras de políticos que quieren sacar raja de este asunto. Un río de tinta, pero con poca profundidad. Por eso recurrimos a Fernando M. González (Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM), uno de los especialistas más respetados en México sobre el análisis de las instituciones religiosas. Ha estudiado a los Legionarios, a los cristeros, a los Tecos y a El Yunque. Su opinión sobre el donativo para el Santuario de los Mártires, los proyectos políticos y personales que están detrás, así como los símbolos que se ponen en juego, ofrecen uno de los mejores análisis sobre este asunto.

 

¿Hay antecedentes de un gobierno que apoya construcción de templos?

En esto de los templos se puede hacer un artículo que se llame ‘De la Catedral a la Basílica y de la Basílica a un Santuario’. Ernesto Zedillo inaugura una catedral, la de Ecatepec [...] después viene Andrés Manuel López Obrador con las obras que regaló a Norberto Rivera en la Plaza Guadalupana, para la Basílica de Guadalupe [...] y ahora viene un gobierno panista. Esto hay que verlo con sentido histórico, donde se juntan tres tipos de actores: uno que es el arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval, con todo su proyecto de los mártires cristeros; otro Emilio González que como presidente municipal promovió las obras completas de Anacleto González, y hasta pidió perdón a nombre del gobierno por el martirio de estos cristeros, se arrogó la facultad de hablar a nombre de todos los jaliscienses, según sus convicciones religiosas. Y esto a su vez se vincula con la gente de la Universidad Autónoma de Guadalajara, los Tecos, la sociedad reservada más pública de la ciudad, quienes desde 1968 se hicieron lefebvristas y volvieron al redil de la iglesia a mediados de los noventa, y una de sus estrategias tiene que ver con los mártires cristeros [...] En este contexto se entiende lo que hizo Emilio González: por sus pistolas y por su convicción religiosa privada a utilizar los dineros de la gente sin consultar, y llevar sus convicciones religiosas a hacerlas públicas.

 

¿Viola el Estado laico? ¿Las convicciones religiosas de Emilio González lo están llevando al acercamiento con la iglesia, y eso explica el donativo?

Definitivamente, aunque las razones que dio fue la famosa derrama económica, el fabuloso turismo religioso, de que invertir en santuarios es muy redituable, de acuerdo a una lógica económica. Pero esta lógica económica con Emilio evidentemente tiene que ver con una convicción religiosa. Esto, en un Estado laico donde se privilegia a la Iglesia católica, aunque no es un Estado confesional. Es una laicidad que no ha logrado cuajar en un proceso de neutralidad activa. La neutralidad no sólo es tolerancia, sino que la neutralidad activa del Estado quiere decir no dar preeminencia a ninguno de los organismos religiosos.

 

Y las motivaciones de Emilio González, ¿cómo las explicaría? ¿Son religiosas, pragmáticas, políticas, tiene que ver que es militante de El Yunque?

No puedo decir que sea militante de El Yunque. Proviene de los sinarquistas, un movimiento católico que se pasa al PAN, como mucha gente del DIAHC. Creo que en Emilio González están varias cosas simultáneas: una convicción religiosa, él es católico tradicional, de las ideas de que hay que restituir las heridas que se hicieron en la cristiada y antes en el juarismo, que no hay que ser hipócritas y que los gobernantes deben manifestar sus convicciones, no como eran los priistas; este tipo de panistas de nuevo cuño como Vicente Fox, como Carlos Abascal. Pero al mismo tiempo hay una cosa de aire pragmático, hay una cosa de tipo económico: todo se mezcla en Emilio.

 

En lo que llama biopolítica, ¿este grupo político pretende cambiar políticas públicas que están ahora bajo una concepción más laica, más secular?

Pero definitivamente. Creo que en los siguientes años se van a ir a la parte de la moral pública, de implantar en Jalisco o en toda la república lo que tiene que ver con la despenalización del aborto. Se puede augurar que, si uno se descuida y esto sigue marchando, como renaturalizando, que se cuiden los homosexuales, porque vamos a estar [en regresión]; es muy reciente el respeto a los homosexuales en esta ciudad.

 

¿Puede ser entonces reversible?

Puede ser reversible. Yo creo que estamos en un momento de mucha vulnerabilidad, de mucha fragilidad, de conquistas recién hechas que pueden volverse reversibles, y que esta familiaridad del poder público y de la iglesia se vuelva cada vez más normal.

 

¿Sigue el proyecto de “construir el reino de Dios sobre la Tierra”?

Sí, desde el poder. Hay una resignificación del integralismo católico y está reformulado en este proyecto tipo Emilio, donde el poder civil y el poder religioso al unísono crean todo un espacio simbólico; la manifestación pública de la manifestación religiosa pasa por los santuarios, pasa por la política, por los apoyos políticos, pasa por la línea de convertir a la salud en un asunto de tipo moral, de pecado, y pasa por toda la amplia y extensa zona de la biopolítica.

 

Entonces, ¿con el donativo al Santuario estaríamos asistiendo a una especie de reivindicación cristera?

Pero definitivamente: tiene que ver con toda una estrategia de la Iglesia católica sobre los mártires cristeros donde puedes ver que las tres camadas de mártires, Miguel Agustín Pro que está solo; luego los 23 mártires, los 20 sacerdotes y los tres laicos; y ahora los guerreros mártires, como llamo a Anacleto González, Luis Padilla. Hay una diferencia sustancial, en todos ellos hay un borramiento de la actuación del episcopado mexicano en aquel tiempo. Ese borramiento se da 80 o 90 años después, en que beatifican a la gente, refuerzan la versión oficial de que la jerarquía de la Iglesia no tuvo nada que ver en el levantamiento (…) y a los mártires los convierten en “figuras de paz”, cuando es evidente que Anacleto González optó por la guerra; Miguel Gómez Loza, el gobernador [cristero] a él le tocó fusilar de entrada a 17 personas; Luis Padilla llevaba armas y parque a los cristeros. O sea: optaron por la lucha armada, y el borramiento dice que son figuras de paz; esto fue una gran leyenda, una gran mentira histórica, y los mártires sirven para el borrramiento de éstos, y establecer la gran persecución.

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