Rubén Martín / Público, 2 febrero 2011
Tal como se están definiendo las cosas, todo indica que la clase política que gobierna en Jalisco se va a autoproteger y por tanto no va a pasar nada con el caso de los pagos millonarios que se concedieron al auditor del estado Alonso Godoy Pelayo. A la clase política profesional le queda claro que el caso del auditor es apenas un hilo de la madeja completa que es el manejo irregular y abusivo del dinero público de parte de los diputados. Por eso lo protegen, para protegerse.
Los detalles ya se conocen: desde que llegó a su puesto como titular de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) en julio de 2004, Alonso Godoy ha cobrado poco más de 6.5 millones de pesos (mdp) en sueldos. Pero además hemos conocido que el titular de la ASEJ ha recibido poco más de once millones de pesos por diversos conceptos que le ha pagado el Poder Legislativo.
Cuando los diputados citaron a Godoy para que explicara dichos pagos salió con una leguleyada diciendo que había qué preguntarles a sus “patrones” de la anterior Legislatura. En lugar de aclarar y justificar los recursos adicionales e ilegítimos que ha recibido, Godoy se defendió como simple abogado y no como un servidor público de la responsabilidad que tiene.
Se defendió porque aunque los pagos que recibió presuntamente son legales, hay un consenso casi unánime en la opinión pública de que se trata de pagos inmorales e ilegítimos.
Es ilegítimo que el auditor recibiera de los líderes del Congreso del Estado cantidades millonarias, para “ocultar lo que sucedió con el reparto de dinero en el Congreso”, según expresó la legisladora del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Olga Araceli Gómez Flores.
A su vez no hay explicación moral ni legítima al uso abusivo que los diputados han hecho de los recursos en el Congreso del Estado en los últimos años; es tal el descaro y el abuso que se añora cuando las leyes se dictaban en Palacio de Gobierno y los diputados eran meros levantadedos. Al menos ese Congreso era más barato.
¿De qué han servido 16 años de alternancia política y supuesta independencia de los poderes si el Congreso se ha convertido en una maquinaria de enriquecimiento para quienes pasan por ella y el Ejecutivo logra el control de los diputados gracias a que consecuenta los excesos de estos supuestos servidores públicos?
