Archivos por Etiqueta: crisis grupo UdeG

Conclusión: al cacique no se le toca

23 nov

Arturo Campos Cedillo, La Jornada Jalisco

Foto: Arturo Campos Cedillo, La Jornada Jalisco

Escribí este artículo de opinión el 31 de julio de 2008, durante la parte álgida del conflicto entre el entonces rector Carlos Briseño Torres y el jefe político del grupo UdeG. La pongo a la entrada del blog porque creo que tiene apuntes que se vuelven vigentes ahora que dicho conflico terminó de manera trágica el pasado jueves con la muerte de Briseño.

Rubén Martín / Público, 31 julio 2008

 

Todo parece indicar que la pelea entre Carlos Briseño Torres y Raúl Padilla López durará menos de lo previsto, y muchísimo menos que lo estimado por el rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y sus asesores. Sin lugar a duda subestimaron el control y dominio que los Padilla ejercen en la casa de estudios pública.

La respuesta del padillismo contra los amagues de Briseño de ejercer la Rectoría sin consultar al jefe y al grupo fue mucho más contundente y rápida de lo que pensaron quienes despachan en la sede administrativa.

Briseño y su equipo calcularon mal algunas cosas: que la alianza con Emilio González podría ayudarles; que podrían capitalizar los supuestos indicadores positivos de la Universidad; que el discurso de la transparencia, la famosa “cajita de cristal”, habría revertido la mala imagen de los administradores de la Universidad por las sospechas de que se hace mal uso del dinero público, y que bastaba asumir un discurso opositor al grupo universitario para que la supuesta mala imagen que tiene Raúl Padilla entre los tapatíos se convirtiera en un apoyo a favor de Briseño, en su cruzada por recuperar el ejercicio del poder universitario para la Rectoría. No fue así.

(más…)

Briseño encabeza un mitin con aires de funeral

6 sep

Anuncia que el lunes arrancará visitas a los centros universitarios. Gabriel Torres, Javier Hurtado y Patricia Etienne estuvieron ausentes. Hubo críticas para los que faltaron

 

Rubén Martín-Jaime Ramírez Yáñez / Público, 6 septiembre 2008

Pudo haber sido el acto político que marcara el inicio de un “movimiento por la renovación de la dignidad universitaria”, como quería Carlos Briseño Torres, pero la fuerza de los hechos convirtió el mitin que ayer encabezó el rector destituido en algo más parecido en un fin de ciclo, casi un funeral, que en el nacimiento de algo nuevo.

 

Carlos Briseño llegó a las 11:28 am a la Plaza de Armas, y en apenas 30 minutos despachó el mitin con el que pretendía mostrar que contaba con la fuerza suficiente para cambiar el actual estado de cosas en la Universidad de Guadalajara (UdeG), controlada desde hace 19 años por el grupo político que encabeza Raúl Padilla López. Pero no fue así; apenas reunió a cerca de dos mil personas (1,200, según Protección Civil), apenas un tercio de lo que pretendía.

 

Después de que los consejeros universitarios lo destituyeron hace una semana, y después de que los magistrados del Poder Judicial federal fallaron en su contra en su demanda de una reinstalación inmediata a la rectoría, a Carlos Briseño le quedaba únicamente reunir a una buena cantidad de gente para mostrar cierto músculo político.

 

Pero no ocurrió así. A las adversidades externas se sumaron en los últimos días las disensiones internas. Briseño llegó ayer al mitin con su equipo fracturado: no asistieron Gabriel Torres, Javier Hurtado ni Patricia Etienne, tres de sus principales colaboradores, quienes en días pasados manifestaron internamente su inconformidad por la estrategia que se estaba siguiendo.

 

La suma de todas las adversidades (la destitución, el fallo legal adverso, y la fractura del equipo) fue superior al ánimo y la voluntad que quisieron demostrar los briseñistas.

(más…)

Purga en UdeG ya alcanzó a 100 briseñistas

6 sep

El desafío por el poder al seno de la UdeG que lanzó Carlos Briseño se está cobrando internamente con el despido de la mayor parte de funcionarios y trabajadores

 

Rubén Martín / Público, 6 septiembre 2008

El desafío por el poder al seno de la Universidad de Guadalajara (UdeG) que lanzó Carlos Briseño Torres se está cobrando internamente con el despido de la mayor parte de funcionarios y trabajadores identificados con el rector destituido.

 

Hasta ayer ya se había despedido a casi cien universitarios briseñistas y se esperan al menos 20 más la próxima semana, explicó Jorge García Domínguez, ex abogado general de la casa de estudios y quien precisó que los despidos se están dando de manera ilegal e incluso con medidas persecutorias, hechos que serán denunciados mediante una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ).

 

Los despedidos no son sólo primeros mandos de distintas dependencias universitarias, sino también trabajadores sindicados, señaló.

 

En algunos casos, los despidos casi alcanzan el rasgo de purga, como es el caso de la Coordinación de Servicio Social, donde se ha despedido a 50 trabajadores; en el despacho del rector se ha pedido la renuncia a 25 universitarios, a nueve en la oficina del abogado general y a varios más en la Dirección General de Medios, en Recursos Humanos, en Servicios Estudiantiles y en Servicio a Universitarios.

 

Ante la cantidad de despidos, se hará una defensa común en un despacho de abogados que presentará las denuncias correspondientes ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, además de las quejas individuales ante la CEDHJ, añadió García Domínguez.

 

Esta situación fue denunciada ayer por el propio Carlos Briseño al final de su mitin, en entrevista con los medios: “Están despidiendo trabajadores afines a mi administración, al más viejo estilo del sistema político mexicano represivo; intentan con esto disminuir las potencialidades del movimiento. Están acudiendo al expediente de la amenaza y de la intimidación, los están sentando al escritorio diciéndoles: ‘Aquí te tenemos esto, aquello; te podemos iniciar un procedimiento administrativo’, cosas por el estilo; están intimidando, están comprando, están amenazando, están acosando”.

 

Tales acusaciones fueron refutadas ayer por el rector sustituto, Marco Antonio Cortés Guardado, quien aseveró que en la Universidad no habría revanchismo en contra de los seguidores o simpatizantes de Carlos Briseño (ver recuadro).

 

(más…)

Claves del conflicto universitario

28 ago

Refugio Ruiz

Foto: Refugio Ruiz

Rubén Martín / Público, 28 agosto  2008

 

 

 

 

 

El conflicto en la Universidad de Guadalajara (UdeG) llegó esta semana a un punto de no retorno, que indican que el tiempo de los arreglos internos y los pactos privados pasaron. Ahora la resolución del conflicto está en una zona indeterminada. Aquí apunto algunas claves de interpretación de la pelea intra-universitaria.

 

1. Lucha de intereses y por el poder: Como en todo conflicto, siempre hay al menos dos versiones de la confrontación. Y como ocurre en todas las pugnas, los actores principales intentan vender a la opinión pública que ellos tienen la razón y que la otra parte es el malo, el cacique o el que ha enloquecido. Si nos atenemos a los últimos 80 años de historia de la UdeG, siempre ha habido grupos políticos (primero extra universitarios y luego universitarios, según el detallado análisis de Misael Gradilla) que han mantenido el control de la Universidad; primero la familia Zuno, luego la familia Ramírez y ahora la familia Padilla López. La historia no da bases para pensar que esta vez las cosas serán distintas.

 

2. Estrategias y maniobras: Briseño, quien antes fue uno de los principales colaboradores de Padilla, habla de acabar con el “cacicazgo” padillista, habla de transparencia y de libertad de expresión. En el bando de enfrente no le creen nada y dicen que está enloqueciendo, especialmente porque le faltó el respeto al “licenciado”. Sin embargo, el discurso “opositor” de Briseño tiene mejor resonancia en la opinión pública, que siempre ha visto a la UdeG como un coto cerrado a la fiscalización de los recursos públicos. Para acabarla, los padillistas parecen pasmados ante la última andanada de Briseño, especialmente por la acusación directa contra Padilla. Además la maniobra de Briseño de “transparentar” toda la información y transmitir por radio en vivo las sesiones parece ser letal para los intereses de Padilla; como bien admitió Trinidad Padilla, es rentable pegarle a quien se percibe como cacique. A esto se suma la extraña postura del ex rector de no ofrecer su propia versión de los hechos.

 

3. Duración y salidas: La salida está indeterminada. Decía un consejero padillista, con razón, que ahora no bastan las salidas políticas (como hace 20 años cuando Padilla destronó a Álvaro Ramírez), ahora deben ser tomadas en cuentas las salidas jurídicas. Los padillistas apostarán por destituir a Briseño, y éste se va defender como gato boca arriba recurriendo a medios legales. Hasta ahora una buena parte del conflicto se ha dirimido en desplegados en los medios. Ahora seguirá la fase de la guerra sucia: las filtraciones a la prensa, los correos anónimos, las acusaciones y denuncias penales. Es muy probable que de la guerra de los desplegados pasemos a la guerra de las denuncias y los tribunales. En todo caso, el final del conflicto no parece inminente.

 

4. Saldos: Quien más ha perdido con esta pugna es Raúl Padilla, quien se estaba labrando un lugar en la ciudad como un indispensable promotor cultural; ahora vuelve a ser percibido como el cacique de la UdeG. Pierde también el grupo UdeG tradicional que sale dañado en la imagen, y con probabilidad perderá la batalla final Briseño. Pero ganamos en la opinión pública al discutir abiertamente los asuntos de la Universidad, que es pública; ganamos al preguntarnos si las cosas deben seguir como hasta ahora, entre ellas los ostentosos proyectos culturales asociados a intereses comerciales privados. ¿De verdad es función de la UdeG vender 90 lofts (departamentos de lujo) frente al Auditorio Metropolitano? ¿Debe haber un cacique en la UdeG? ¿Los integrantes de un grupo político deben repartirse los centros universitarios y las prepas? ¿Está bien que una camada de funcionarios se enriquezca en sus puestos?

 

5. La vergüenza: Una cosa lamentable es que en una comunidad de miles de profesores, investigadores y estudiantes no haya salido, hasta ahora, un pronunciamiento, foro, o rueda de prensa manifestando una postura independiente de los grupos en pugna. Triste papel para quien se asume como el pensamiento experto, y para la comunidad que ofrece regularmente opiniones críticas sobre cualquier asunto público del estado. Vamos, ni siquiera los que defienden a Padilla o a Briseño han salido por su voluntad, más bien han sido convocados a firmar desplegados. Ya sería tiempo de que se animaran a expresarse libremente, al margen de los grupos que tradicionalmente han controlado la UdeG.

 

 

“El presupuesto no lo discutiré con Padilla”: Carlos Briseño

28 jul

Iván Garcia, Público

Foto: Iván García, Público

Sostiene que “en la UdeG ya no caben los líderes morales”, ni el control de parte de familias políticas, que el grupo universitario está en crisis, y que como rector general él toma las decisiones sin consultar a Padilla o a su grupo

 

Público, 28 julio 2008

 Tres semanas de abierta confrontación entre el grupo político que controla la Universidad de Guadalajara (UdeG) parecían haber debilitado al actual rector general Carlos Briseño Torres, y definirse a favor de los universitarios que respaldan el liderazgo de Raúl Padilla López.

Una muestra de ello es que ayer Carlos Briseño renunció a su intención de ser candidato a la gubernatura del estado, lo que podría interpretarse como una señal de rendición ante sus adversarios.

Pero otras frases de la siguiente entrevista parecen indicar que Briseño sigue enfilado en su ruta para desprenderse de la tutela política de Raúl Padilla y del grupo político que lo llevó a esa posición. Esta es la entrevista que concedió Carlos Briseño un día después de una encerrona de más de doce horas con Raúl Padilla, charla cuyo contenido se negó a revelar.

 

Siguen pesando los espacios de decisión informales donde se toman decisiones que luego se llevan al Consejo General Universitario (CGU). ¿Van a seguir las reglas informales o tratará de cambiarlas?

Yo he ajustado mi actuación como rector general al marco institucional. Se ha trabajado con mucha intensidad, los logros ahí están, y se han generado algunas críticas con mi proceder o la forma de hacer las cosas del rector general. Quizá las últimas semanas han sido más intensas al salir a la luz pública el tema del programa de transplantes del Hospital Civil y las denuncias penales que el abogado general presentó por desvío de recursos en dos centros universitarios. Se ha interpretado esto, y antes la política de transparencia y rendición de cuentas, como un tema con dedicatoria para algunos. La única dedicatoria que tiene mi proceder se llama comunidad universitaria y sociedad jalisciense. La UdeG tiene que actuar con absoluta transparencia porque hay una duda razonable sobre el manejo de los recursos económicos.

 

¿En qué áreas? ¿Empresas Universitarias, Centro Cultural?

En general, sin particularizar. Todas las dependencias sin excepción y todo el recurso que administramos deben transparentarse. Nómina, de empleados de las empresas universitarias, sueldos, viajes, resultados de los viajes, agenda de los mismos, licitaciones y concursos para obras, procedimientos administrativos.

 

Habla de transparentar, pero sus críticos dicen que usa este tema como plataforma para golpear y lo acusan de traicionar los acuerdos internos del grupo.

Mis críticos han encontrado el tema de mis supuestas aspiraciones políticas como un elemento para vulnerarme. Porque suponen que estoy construyendo un proyecto político a partir de la rectoría.

 

Y esto es cierto, ¿no?

Por supuesto que no. Se les olvida a mis críticos que muchos de ellos han construido proyectos políticos a partir de la función universitaria para diferentes partidos. Yo nunca he ocupado un cargo de elección popular y quiero dejar bien claro que no busco, no pretendo y no estoy construyendo la candidatura de Carlos Briseño a la gubernatura del estado de Jalisco. No me interesa. A mis críticos les digo que busquen otro pretexto.

 

¿Por qué el cambio de discurso? En días pasados decía que sí tenía derecho a buscar un cargo público después de la rectoría.

A los 54 años, cuando me retire de la Universidad y concluya como rector estaré en condiciones, Dios mediante, de ser apto para seguir trabajando en el servicio público. Pero lo anticipo de manera muy clara, no busco, no quiero y no estoy construyendo la candidatura de Carlos Briseño a la gubernatura del estado. Lo dejo muy en claro. Pero activista de la vida social, como lo hago desde la academia, siempre he sido.

 

¿Ésta renuncia a sus aspiraciones formó parte de un pacto entre usted y Raúl Padilla? ¿Es una condición del grupo para que siga siendo rector?

Para empezar, ni me lo ha pedido, ni me lo han pedido, ni aceptaría tal condición. Esta es una decisión del rector general que tiene congruencia con lo que ha venido haciendo (…) Jamás aceptaría una condición de esa naturaleza de nadie, es una decisión personal (…) nadie tendría absolutamente ninguna autoridad a pedirme que yo renuncie a mis derechos, jamás aceptaría eso. Una vez que concluya mi responsabilidad como rector estaré en libertad de tomar mi camino que crea conveniente.

 

Según los padillistas la UdeG está en crisis por ese activismo.

Están equivocados. No está en crisis la UdeG, la Universidad está bien. Lo que está en crisis es cierta forma de arreglo político en la conducción de la Universidad. Eso es lo que está en crisis. No seamos tan pretenciosos, los dirigentes universitarios no somos la Universidad.

 

¿Está en crisis la jefatura o cacicazgo de Raúl Padilla?

Raúl Padilla es un hombre talentoso, trabajador, ha tenido un liderazgo importante en la UdeG. Como rector general, lo incluyo como un actor que debe y puede estar opinando sobre temas de la vida cultural del estado y de la vida de la universidad. Como su rector general que soy, porque él es miembro de la comunidad universitaria y soy rector general de todos, y por la influencia, el conocimiento, la capacidad que tiene lo escucho y puedo tener acuerdos y desacuerdos con él. Pero las decisiones del rector general Carlos Briseño Torres, las toma Carlos Briseño Torres.

 

¿Ya no está siguiendo las reglas? ¿Está tomando decisiones sin consultarlos y ahí deriva el conflicto?

Creo que en buena medida las diferencias que se han presentado a lo largo de estos 16 meses de rectorado tienen como origen el que hemos dado un viraje aplaudido por muchos, en función de la calidad académica, de la transparencia, de la normatividad institucional, y en actuar conforme a la norma y a la ley. No he pedido ni pediré permiso para actuar conforma a la ley. En el tema del programa de transplantes y en las dos denuncias que se presentaron por malversación de fondos en dos programas de Conacyt en dos centros universitarios. Eso es lo que detona esta diferencia de opiniones, fundamentalmente entre el rector general, Raúl Padilla, Trino Padilla y Tonatiuh Bravo. Ellos tres y un servidor, fundamentalmente. Porque como universitarios destacados que son, pues tienen opiniones distintas a las que tienen el rector general, en algunos temas.

 

Propone discusión abierta de los temas, ¿Se puede interpretar como una ruptura en cómo se han tomado las decisiones tradicionalmente, al seno del grupo primero y luego llevarlo al Consejo. ¿Va a romper con eso?

Yo soy consecuente con el tiempo que vivo. El rector general de la UdeG, Carlos Briseño, va a presentar un presupuesto al CGU el que, en conjunto con mi equipo de trabajo, determine que atenderá en un marco de recursos finitos, y necesidades infinitas, en dónde poner recursos de acuerdo a las prioridades que identifiquemos. Será facultad del CGU y de la comisión de Hacienda determinar si las prioridades que identificó el rector general son correctas o no son correctas.

 

Entonces no lo va a discutir acordar y discutir previamente con Raúl Padilla al seno del grupo político.

Voy a analizar, discutir y determinar la propuesta que enviaré al CGU con mi equipo de trabajo e irá al CGU.

 

¿Incluiría los 20 millones de pesos que se piden para el Centro Cultural?

Difícilmente habría recursos adicionales para el Centro Cultural Universitario.

 

Llegó el momento de sustituir el liderazgo de Raúl Padilla en el seno del grupo político y si es así, ¿se puede interpretar como un intento de desplazarlo para quedarse usted al frente de este cacicazgo?

Nunca he pretendido y jamás pretenderé ser líder político, moral o sentirme en un el futuro hombre fuerte de la UdeG. Ninguna universidad en el mundo que se precie de serlo puede, en las actuales condiciones de globalización, de desarrollo científico, funcionar en torno a hombres y mujeres fuertes.

 

¿Líderes morales?

Ni líderes morales, ni líderes políticos.

 

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.