Los compromisos de Calderón

Diario Público / 12 de octubre 2006

 

Dos anécdotas de Felipe Calderón Hinojosa para entender cuáles serán sus verdaderos compromisos, ahora que presentó su proyecto de país para su sexenio y para los próximos 24 años.

 

Primera anécdota: en la primera semana después de las elecciones, tras de que el Instituto Federal Electoral (IFE) dio a conocer el resultado del cómputo distrital que le concedía 240 mil votos de ventaja sobre Andrés Manuel López Obrador, el candidato panista viajó a la capital de Nuevo León parara reunirse con la poderosa cúpula empresarial del grupo Monterrey a agradecerles el apoyo financiero a su campaña. La competencia por el poder público en este 2006 requirió no solo de campañas sucias, de asesores extranjeros y de apoyos oficiales. La gasolina que movió la maquinaria electoral panista fue el dinero, mucho dinero. Una de esa parte fue aportada por los empresarios de Monterrey, quienes, como hace seis años también salieron ganando en la elección presidencial al estrechar sus vínculos políticos con el nuevo mandatario federal, gracias a los enormes recursos financieros que aportaron a la campaña.

 

Segunda anécdota: durante su gestión como Secretario de Energía, Felipe Calderón se reunió en una ocasión con el empresario más poderoso del país, Carlos Slim Helú. Una fuente panista bien informada aseveró que en ese encuentro el hombre más rico de México le pidió al titular de Sener tarifas preferencias de energía eléctrica para sus empresas. Calderón accedió a la petición de Slim quien posee un amplio conglomerado empresarial. Los negocios de Slim tuvieron en 2004 ventas diarias por 940 millones de pesos y ganancias de 142 millones de pesos. Estas condiciones monopólicas de mercado que tiene Slim en distintos segmentos de la economía lo han convertido en el hombre más rico de América Latina y el tercero más acaudalado del mundo. ¿Y aún así Calderón le concedió tarifas de energía eléctrica preferenciales? Vaya compromiso con el país.

 

Estas anécdotas muestran que los grandes negocios en México se hacen siempre al amparo del poder político, que los empresarios están detrás de los políticos vía el financiamiento de las campañas y que gracias a este mecanismo, los responsables de la conducción del Estado mexicano quedan sometidos a una red de intereses de la que no quieren o no pueden salir.

 

Así ocurrió con Fox, quien a pesar de que como presidente electo declaró que armaría su gabinete recurriendo a las empresas de caza talentos, en realidad repartió las principales áreas de su gobierno a distintos grupos de interés económico del país. La Secretaría de Comunicaciones quedó en manos de Pedro Cerisola Weber, ex directivo de Telmex (Slim); a los grupos bancarios les dejó la Secretaría de Hacienda en manos de Francisco Gil Díaz, quien trabajó antes en Avantel de Roberto Hernández (Banamex). Fox entregó además seis carteras a personas que trabajaron antes para empresas del grupo Monterrey y Televisa.

 

¿Podemos esperar algo distinto de Calderón? Al contrario, las evidencias confirman que el “candidato chaparrito, peloncito y de lentes” (según lo describió Manuel Espino), llega más atado de manos por diversos compromisos económicos, políticos y personales.

 

Si ya como secretario de Energía se plegó a la petición de Slim y como candidato fue a Monterrey a rendirle pleitesía a la poderosa burguesía regiomontana, como titular del Poder Ejecutivo está comprometido a pagar los favores financieros recibidos. Y esos favores, además de ganancias para los empresarios, se traducen en políticas públicas, por ejemplo en medidas de restricción salarial, justicia laboral a la medida patronal, y seguramente la segunda tanda de reformas neoliberales (llamada pomposamente las “reformas estructurales”) que conducen a México por el mismo sendero de paraíso de las ganancias corporativas y en un país donde los asalariados tienen qué trabajar más para pagar sus necesidades básicas. Es decir más de la misma receta que se ha aplicado desde hace 24 años. ¿Esto es lo que Calderón vende como futuro optimista para el país? En poco tiempo su proyecto se va a derrumbar estrepitosamente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s