Política porcina

csg2No parece haber duda es que los Salinas amenazaron a De la Madrid con algo. ¿En qué consiste este expediente? Puede ser casos de corrupción (nada raro en la alta política mexicana), puede ser una amenaza personal por una situación indebida o comprometedora, tal como una orientación sexual diferente, amantes, etcétera (nada raro en la clase política mexicana). El caso es que hubo esta amenaza

Rubén Martín / Público, 14 mayo 2009

Es un asunto de verdad patético. Por la mañana la extraordinaria periodista Carmen Aristegui difunde en su espacio radiofónico una entrevista en el ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) en la que dice que se equivocó en poner como su sucesor a Carlos Salinas de Gortari y admite que en el sexenio de este último imperó la corrupción, que el hermano incómodo (Raúl) pactó con los narcos y que el propio Carlos se enriqueció gracias a que se quedó con miles de millones de pesos de la partida secreta manejada por el Poder Ejecutivo federal.

Como era de esperarse en una declaración de tal envergadura, las afirmaciones de Miguel de la Madrid se convirtieron en primera plana. Y no era para menos, pues el ex presidente prácticamente confirmó lo que una buena parte de la población del país pensaba: que el de Carlos Salinas era uno de los sexenios más corruptos de la historia del país, y vaya que en México ha habido corrupción.

Pues bien, apenas pasaron unas horas con estas declaraciones al aire cuando la familia De la Madrid difundió el siguiente comunicado: “Debido a que me encuentro convaleciendo de un estado de salud que no me permite procesar adecuadamente diálogos, mis respuestas [en la entrevista con Carmen Aristegui] carecen de validez”: firma Miguel de la Madrid.

Es tan burda la maniobra que no puede creerse. El caso es semejante al del dictador chileno Augusto Pinochet, cuando para evitar ser procesado por criminal y corrupto, aceptó declararse incapacitado mental. Acá igual. En lugar de asumir con hombría sus declaraciones, el ex presidente prefirió declararse algo así como débil mental. No creo que ninguna personas don dos dedos de frente pueda creer el comunicado emitido por la familia De la Madrid.

Más bien debemos preguntarnos qué pasó durante las horas en que se difundieron ampliamente por México y el mundo las primeras declaraciones y en el momento en que se difundió el comunicado en donde supuestamente se retracta se las acusaciones en contra de los Salinas de Gortari.

No lo sabemos porque lo que haya ocurrido fue en las sombras y tras bambalinas, pero podemos imaginarlo y ensayar una respuesta.

Desde que se dieron a conocer las declaraciones, Carlos Salinas y su hermano montaron en cólera, se reunieron para decidir qué hacer y echaron mano de un expediente mediante el cuál podían chantajear y amenazar a Miguel de la Madrid.

El diálogo con la amenaza también se puede ensayar. “Mira hijo de la chingada, si no te declaras loco o pendejo, te vamos a partir la madre con este expediente”.

Puede poner el diálogo que quiera, lo que no parece haber duda es que los Salinas amenazaron a De la Madrid con algo.

¿En qué consiste este expediente? Puede ser casos de corrupción (nada raro en la alta política mexicana), puede ser una amenaza personal por una situación indebida o comprometedora, tal como una orientación sexual diferente, amantes, etcétera (nada raro en la clase política mexicana). El caso es que hubo esta amenaza.

Y se acabó el caso entre ellos. Miguel de la Madrid no va a reconocer que las primeras declaraciones las hizo en su sano juicio. No va a arriesgar la vida o su prestigio frente a un personaje político tan perverso y rencoroso como Carlos Salinas.

Y como ha ocurrido siempre en la clase política profesional (sea en pleno siglo XXI de la alternancia panista, bajo el autoritarismo priista o bajo la dictadura porfirista) arriba no va a pasar nada. Los corruptos Salinas de Gortari no van a ser enjuiciados. Van a seguir tan campantes saliendo en las revistas de sociales.

Pero lo importante ya no es eso. Lo importante es que la sociedad mexicana ya no cree en sus políticos, justo por casos tan patéticos como estos. Lo importante es que la degradación y corrupción de la política profesional es de tal magnitud que llegó a un punto de no retorno. Las denuncias, filtraciones y acusaciones entre ellos van a continuar (apenas la semana pasada tuvimos las confesiones de Carlos Ahumada), porque el botín ya no les alcanza y los agravios entre ellos están dirimiéndose a madrazos. Lo importante para el resto de la gente, es que esta degradación confirma el agotamiento de un sistema político tan puerco como el que tenemos está llegando a su fin. Y todavía van por ahí algunos ilusos hablando de democracia, cuando lo que tenemos es una vil política porcina.

 

ruben.martin@milenio.com

https://rubenmartinmartin.wordpress.com/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s