El móvil se convierte en arma informativa y de protesta

IRN_PR~1“Hay grupos que actúan de manera nunca vista, porque la tecnología lo permite”. Propia de sociedades posmodernas, la organización en red dificulta el control. Los expertos advierten que llega una versión parcial de lo que pasa en Irán

Alicia Rodríguez de Paz – Francesc Bracero / La Vanguardia, 24 junio 2009

Para explicar lo que está pasando en Irán, los expertos consultados se remiten al fenómeno del ‘Pásalo’ vivido después de los atentados del 11M del 2004, como demostración del carácter movilizador de la ciudadanía que puede tener la telefonía móvil. Ahora son las imágenes tomadas con numerosos dispositivos telefónicos -repetidas una y otra vez en las distintas formas de expresión que proliferan en internet, y rebotadas a su vez por los medios tradicionales- las que dan cuenta de cómo una parte de la población iraní organiza y expresa su descontento.

Este fenómeno es un claro ejemplo de lo que el pensador Howard Rheingold explicó en su libro ‘Smart mobs, the next social revolution’ (‘Multitudes inteligentes: la próxima revolución social’): “Las multitudes inteligentes son pequeños o grandes grupos que actúan de una forma nunca vista antes, porque la tecnología les permite coordinarse”. A pesar de ello, Rheingold avisa de que “las multitudes toman malas decisiones muy a menudo”, por culpa de “informaciones falsas”.

“Tecnologías multimedia muy extendidas, como el móvil, posibilitan que exista el retorno en política. En casos como, en marzo del 2004 en Madrid o ahora en Irán, se demuestra que, si se da ese retorno, la gente se lo acaba tomando por su cuenta”, explica el especialista en comunicación política Toni Aira. “Es ´la vida en directo´. Nos hemos hecho más visibles gracias a nuevas tecnologías que permiten contar lo que estamos haciendo y colgar un vídeo en Facebook o en tu blog”.

Para el sociólogo Josep Espluga, la rapidez con que se ha transmitido imágenes -como la agonía de una joven manifestante identificada en la red como Neda- expresa la complementaria potencialidad de los móviles e internet. Y cómo ha cambiado la manera de relacionarse de la gente. “Gracias a las nuevas tecnologías podemos estar conectados a la vez con personas que están en distintos puntos del planeta. Así se ha acabado consolidando una serie de redes por las que fluyen las informaciones con gran facilidad”. Estas estructuras en red, propias de las sociedades posmodernas, dificultan enormemente el control de los fenómenos sociales. “Las redes establecidas por distintos colectivos se convierten en generadores y difusores de información y, en cierta forma, consiguen dinamitar la construcción de los temas de discusión pública.

Víctor Sampedro, catedrático de Opinión Pública de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, insiste en que este tipo de movilizaciones es “completamente incontrolable y transitorio, ya que se dan en un momento de crisis por falta de información o por desinformación”.

Sin embargo, los especialistas advierten de que no se trata de un fenómeno espontáneo. Para Enrique Dans, investigador sobre los efectos de las nuevas tecnologías del IE Business School, el gobierno de Irán “ha intentado defenderse de las acusaciones de fraude bloqueando los canales habituales y se ha encontrado con un canal que no puede bloquear, que es Twitter porque puede accederse a él por ordenador, por internet desde el móvil y por SMS.

La red es una herramienta ideal para el activismo, porque hace muy fácil el movimiento”. Por su parte, Josep Lluís Micó, profesor de la Universitat Ramon Llull especializado en periodismo digital, se opone a interpretar lo que está ocurriendo mediante conceptos como periodismo participativo o ciudadano. “No es nuevo que surjan iniciativas para suplir a los medios de comunicación.

Simplemente ocurre porque allí los medios están hipercontrolados por el gobierno”. Además previene de que lo que llega al mundo occidental del movimiento insurgente en Irán “forma parte de un conflicto y está explicado por una sola de las partes; le falta distancia y rigor”.

En ese sentido, Dans recuerda que los sectores favorables al régimen, de corte tradicionalista, “se encuentran más aislados, porque no hablan inglés”. Por ello, “la imagen que ofrece la red está completamente sesgada y un occidental tiende a creerse lo que cuenta el activismo, responda a la realidad o no”.

“No podemos llevarnos a engaño -concluye Aira-. Internet es un océano inmenso que hace que gobiernos con déficits democráticos, como China o Irán, tengan serias dificultades para imponer límites. Mientras que la clave entre los usuarios reside en lograr orquestar una red, conseguir que se cree una comunidad, demostrando que no estás solo en el mundo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s