“En la UdeG ya no caben los líderes morales” (entrevista, 27 julio 2008)

Foto: Público

¿Cómo fue la reunión ayer con Raúl Padilla?

 

Ha habido un diálogo intenso con muchos universitarios sobre diferentes temas, algunos han sido públicos, y algunos no tanto. Estoy dialogando con in-tensidad con muchos universitarios en torno a los temas que ocupan titulares en los diarios y en los corrillos universitarios. Creo que estamos en una institución de gente que razona, inteligente, civilizada y muchos estamos buscando rutas para encontrar mejores escenarios para la UdeG.

¿Este diálogo fue en ese sentido?

Cuál diálogo.

¿Con Raúl Padilla López?

Con muchos actores he tenido diálogo recientemente sobre los temas, entre otros con el propio Padilla López.

Insisto en este porque me parece que es importante para definir o el curso que va a tomar el conflicto entre liderazgos del grupo político que está a cargo de la UdeG. Porque se hablaba de redefinir las reglas informales de cómo se ejerce la rectoría, de si le iban a poner algún tipo de condiciones en el ejercicio de la rectoría, ¿estos temas se trataron?

No he tenido un diálogo tan específico en ese o en otros temas con ningún actor de la UdeG. Yo soy el rector general de todos los universitarios, incluidos mis críticos. Y estoy obligado a tener una relación intensa de comunicación y diálogo productivo de todos los universitarios. En lo particular debe haber construcción de acuerdos sobre la base de que todos nos ajustemos al marco normativo de la UdeG. En donde está bien definido el rol del rector general y de los órganos colegiados, alrededor de eso es como se tiene qué construir una relación madura, respetuosa, moderna entre los actores universitarios. Los tiempos han cambiado, México es otro, el estado es otro y la universidad es otra a la de hace 20 años.

Sin embargo la realidad es que siguen pesando los espacios de deci-sión informales en la casa del licenciado o en el grupo político donde se toman decisiones que se legitiman o legalizan al seno del Consejo Universitario. ¿Van a segur las reglas informales o tratará de cambiar-las?

Yo he ajustado mi actuación como rector general al marco institucional de la UdeG, lo he dejado muy en claro en mi actuación. Ha habido una discusión in-tensa sobre muchos temas antes nunca vista en la UdeG. Se ha trabajado con mucha intensidad, los logros ahí están, y se han generado algunas críticas con mi proceder o la forma de hacer las cosas del rector general. Quizá las últimas semanas han sido más intensas al salir a las luz pública el tema del programa de transplantes del Hospital Civil y las denuncias penales que el abogado gene-ral presentó por desvío de recursos en dos centros universitarios,. Se ha inter-pretado esto y antes la política de transparencia y rendición de cuentas de la rectoría, por algunos como un tema con dedicatoria para algunos. La única de-dicatoria que tiene mi preoceder se llama comunidad universitaria y sociedad jalisciense. La UdeG tiene que actuar con absoluta transparencia porque hay una duda razonable sobre el manejo de los recursos económicos.

¿En qué áreas? ¿Corporativo de empresas universitarias, Centro Cultural Universitario?

En general, sin particularizar. Todas las dependencias sine excepción y todo el recurso que administramos los universitarios debe transparentarse. Nómina de personal administrativo, de servicio, académicos, directivos, de empleados de las empresas universitarias, sueldos viajes, resultados de los viajes, agenda de los mismos, licitaciones y concursos para obras, procedimientos administrativos.

¿En qué áreas no se hace esto? ¿O en toda la universidad no se hace?

Yo vería las cosas en sentido positivo. Cuando llego me doy cuenta de que hay una duda razonable en muchos miembros de la sociedad y de la comunidad universitaria, que hay muchas críticas, varias de ellas infundadas, sobre los manejos financieros de la UdeG. Por ello mi propuesta fue desde el principio transparentar todo. Porque el que nada debe nada teme, y si transparentas y rindes cuentas se despejan dudas.

En términos como lo está planteando, se va avanzando pero cuáles son las áreas que quedan pendientes.

En todas las áreas, ha habido resistencias lo digo con franqueza. He tenido re-sistencias en muchos lados.

Algunas que pueda mencionar.

Desde resistencias propias del aparato burocrático de la Universidad donde a veces se encuentra con la paradoja de que se cree que algunos procedimientos son privados, de que procedimientos creemos que son exclusivos para cono-cerlos nosotros cuando en las UdeG prácticamente no hay tema que pueda ser reservada de acuerdo a la ley. Todo puede y debe ser transparentado.

¿Entonces algunos manejan algunas áreas de la Universidad como si fuera su patrimonio personal?

No estoy diciendo eso. Lo que estoy diciendo es que por la cultura patrimonia-lista que existe en muchos ámbitos (municipal, estatal o federal) mucha gente en el ámbito público tiende a creer que la información, los procesos y los resultados de sus actividades en el ámbito público más que ser de su patrimonio no se creen obligados a darlos a conocer.

Habla de dudas razonables y su tarea para transparentar, pero sus crí-ticos especialmente los más cercanos a Padilla López, dicen que usa este tema como plataforma para golpear y lo acusan incluso de trai-cionar los acuerdos internos del grupo. Esto es una parte que explica el conflicto.

Mis críticos han encontrado el tema de mis supuestas aspiraciones políticas como un elemento para vulnerarme. Por que suponen mis críticos, a quienes respeto, que yo estyoy construyendo un proyecto político a partir de la rectoría.

Y esto es cierto, ¿no?

Por supuesto que no. Suponen que estoy construyendo un proyecto político a partir de la rectoría general. Se les olvida a muchos de mis críticos que muchos de ellos han construido proyectos políticos a partir e la función universitaria para diferentes partidos, en el PRI y PRD fundamentalmente. Han salido de la actividad universitaria y han pasado a ocupar cargos de elección popular. Yo nunca he ocupado un cargo de elección popular y quiero dejar bien claro que no busco, no pretendo y no estoy construyendo la candidatura de Carlos Brise-ño a la gubernatura del estado de Jalisco. No me interesa construir la candida-tura de Carlos Briseño a la gubernatura del estado. A mis críticos les digo que busquen otro pretexto.

¿Por qué el cambio de discurso? En días pasados decía que sí tenía de-recho a buscar un cargo público después de la rectoría.

A los 54 años, cuando me retire de la Universidad y concluya como rector esta-ré en condiciones, Dios mediante, de ser apto para seguir trabajando en el servicio público. Pero lo anticipo de manera muy clara, no busco, no quiero y no estoy construyendo la candidatura de Carlos Briseño a la gubernatura del estado. Lo dejo muy en claro. No me interesa. Pero activista de la vida social, como lo hago desde la academia, siempre he sido. Por qué a mis críticos, que respeto mucho porque soy su rector, les sorprende mi activismo si desde los quince años me afilie a las Juventudes del Partido Comunista Mexicano, cuando era clandestino, cuando era penado ser un joven revolucionario y hacíamos círculos de estudio y a los 16 años me afilio al sindicato de electricistas por ser parte del CFE y formo parte del gran movimiento que encabezó Rafal Galván y al terminar la prepa me fui a estudiar a la Unión Soviética…

Justamente por esta trayectoria sorprende que ahora plantee de manera tan clara que está renunciando a la gubernatura, ¿esta renuncia a sus aspiraciones formó parte de un pacto entre usted y Raúl Padilla?

Bueno, ni me lo ha pedido ni…

¿Es como una condición del grupo para que siga siendo rector?

Bueno, para empezar, ni me lo ha pedido, ni me lo han pedido, ni aceptaría tal condición. Esta es una decisión del rector general que tiene congruencia con lo que ha venido haciendo y estoy diciendo claramente, no estoy interesado, no estoy trabajando, no estoy ocupado en construir la candidatura de Carlos Bri-seño a la gubernatura del estado de Jalisco. Una vez que concluya mi responsabilidad como rector estaré en libertad de tomar mi derrotero y el camino que crea conveniente. Jamás aceptaría una condición de esa naturaleza de nadie, es una decisión personal que tiene como congruencia lo que he venido hacien-do y seguiré actuando en ese esquema, por la universidad en la vinculación de la universidad con la sociedad, con la empresa pero no tendría absolutamente ninguna autoridad o derecho nadie a pedirme que yo renuncie a mis derechos, jamás aceptaría eso.

Según sus críticos padillistas la UdeG está en crisis justamente por ese activismo o está vulnerando la institucionalidad, ¿qué responde?

Están equivocados. No está en crisis la UdeG, la Universidad está bien, los da-tos de mi primer informe y en estos cuatro meses después los datos están to-davía más claros. En todos los indicadores de desempeño institucional hay avances. Lo que está en crisis, en mi opinión personal, es cierta forma de arre-glo político en la conducción de la Universidad. Eso es lo que está en crisis, no la Universidad. No seamos tan pretenciosos, los dirigentes universitarios no somos la Universidad, la UdeG es mucho más que eso, son los cientos de de-partamentos académicos, decenas de institutos y centros de investigación, de-cenas de preparatorias.

Entonces lo que está en crisis es el arreglo político de la UdeG.

Diría que eso es lo que se está teniendo que arreglar a las nuevas circunstan-cias, se debe adecuar a las nuevas circunstancias.

Como parte de eso, ¿está en crisis la jefatura o cacicazgo de Raúl Padilla?

Raúl Padilla es un hombre talentoso, trabajador, tenaz, ha tenido un liderazgo importante en la UdeG. Como rector general, lo incluyo como un actor general que debe y puede estar opinando sobre temas de la vida cultural del estado y de la propia vida de la universidad. Como su rector general que soy, porque él es miembro de la comunidad universitaria y soy rector general de todos, y por la influencia, el conocimiento, la capaicadad que tiene lo escucho y puedo tener acuerdos y desacuerdos con él. Pero las decisiones del rector general Carlos Briseño Torres, las toma Carlos Briseño Torres. Tomando en cuenta muchos puntos de vista, a mis asesores, a los rectores, escuchando académicos, a los líderes gremiales, a los ex rectores de la Universidad que son mis amigos y que me escuchan como son el propio Raúl, Zambrano Villa, Víctor González Rome-ro, un poco menos con Trino, es quizá con el único que no tengo mucho con-tacto. Escucho sus puntos de vista, pero ya llegado el momento de la toma de decisiones en el ámbito de lo que me corresponde como rector general de la UdeG yo tomo mis decisiones.

Eso que está diciendo implica que ya no está siguiendo las reglas que operaban. Consulta a varios ex rectores, pero claramente el peso de las decisiones de Raúl Padilla son más fuertes que las de los demás por que influye en un liderazgo político que ejerce en la Universidad, ¿eso ya cambió? ¿Está tomando decisiones sin consultarlos y ellos lo están aceptando o de ahí deriva el conflicto?

Creo que buena parte de la, en buena medida las diferencias que se han pre-sentado a lo largo de estos 16 meses de rectorado tienen como origen el que hemos dado un viraje interesante, aplaudido por muchos, en función de la cali-dad académica, de la transparencia, de la normatividad institucional, y en el proceder del rector general para actuar conforme a la norma y a la ley. No he pedido ni pediré permiso para actuar conforma a la ley. Es mi obligación actuar y así he actuado. En el tema del programa de transplantes y en las dos denun-cias que se presentaron por malversación de fondos en dos programas de Co-nacyt en dos centros universitarios. Eso es lo que detona esta diferencia de opiniones, fundamentalmente entre el rector general, Raúl Padilla, Trino Padilla y Tonatiuh Bravo. Ellos tres y un servidor, fundamentalmente. Porque como universitarios que son destacados, pues tienen opiniones distintas a las que tienen el rector general, en algunos temas.

¿Según su opinión, cómo debería conducirse como rector?

Creo que ellos, son mis amigos porque los estimo y los respeto, quisieran ver en el rector general actual una disposición y actuar conforme a cánones tradi-cionales. Y en los últimos acontecimientos han interpretado erróneamente, porque no ha sido mi intención, han interpretado erróneamente, los tres, que la decisión del rector de proceder conforme a la ley en el programa de trans-plantes y en el tema de los desvíos en dos centros universitarios, tiene dedica-toria política. Y no tiene dedicatoria política, primero porque yo no prejuzgo ni juzgo, y menos condeno. Conocí de irregularidades en el programa de trans-plantes y yo sin juzgar si eran o no ciertas las denuncias, pero por la repreenttividad del secretario técnico de consejo de transplantes, consideré necesario, obligado dar cuenta a la autoridad competente. Yo soy el rector general de la UdeG a mi me corresponde en buena medida la responsabilidad de lo que se hace en los hospitales, cuando ahora nieguen sus directivos que yo la tenga, cuando yo los propuse al gobernador como directores, ¿cómo entonces no puedo tener opinión sobre lo que sucede ahí? No soy directivo de los hospitales pero soy miembro de la Junta de Gobierno y represento a la institución que tiene a los hospitales escuela y propuse a los directores y de acuerdo a la Ley Orgánica de los Hospitales Civiles, yo propuse al director y por lo tanto, pues claro que tengo derecho a saber qué está sucediendo allí, conocí de irregulari-dades, se me hicieron muy graves y las puse de conocimiento del contralor y del gobernador del estado. Alguien supuso que yo debiera resolver eso de ma-nera interna; la contraloría general no tiene facultades para auditar a los HCG.

Interna quiere decir también pactarla, o hacerse de la vista gorda.

No se, tal vez alguien supuso que yo debiera hacerlo así.

Entonces una diferencia entre usted y Raúl Padilla, Trinidad Padilla y Tonatiuh Bravo es el tema de los hospitales civiles, ¿en qué otros están en desacuerdo?

A lo largo de estos 16 meses ha habido muchas discusiones, con ellos y otros actores universitarios sobre diversos temas: que si debe haber más presupues-to para las prepas o no, que si debe haber más recursos para la investigación, prioridades institucionales, relación con el gobierno del estado, con el gobierno federal, relación con los actores políticos de los ámbito federal, estatal y muni-cipal; gestión de la Universidad por más recursos, un conjunto de temas de la vida universitaria que por lo demás bienvenida la discusión. Estoy convencido de que ahora la discusión tiene que darse, pero de manera abierta y de cara la sociedad y a la comunidad universitaria. Estoy totalmente dispuesto a que el tema de si debemos o no construir más preparatorias es prioridad institucional o no.

Comparado con qué, ¿con la inversión en el Centro Cultural?

Por ejemplo. Estoy dispuesto, de hecho lo voy a plantear a los órganos del go-bierno. Pero tiene qué ser una discusión moderna, transparente, de cara a la sociedad. Ya no más discusiones entre cuatro paredes, por eso mi decisión es irreversible, vamos a transparentar todo. Las sesiones del consejo de rectores para que los rectores sepan que sus puntos de vista serán escuchados por la comunidad y la sociedad y que todos discutamos ahí. Así como en el Congreso del estado envía una iniciativa todo mundo se da cuenta y opinan no solo los diputados, y en los temas de la universidad no solo los rectores sino toda la comunidad universitaria, los 190 mil estudiantes, los cerca de 15 mil profeso-res, y ocho trabajadores demos nuestro opinión. Yo estoy dispuesto a poner en la mesa de la discusión. A lo mejor la conclusión es que ya no más prepas. Ya tenemos 117 mil estudiantes de preparatoria, a lo mejor ya no es necesario construir más prepas, aunque la sociedad jalisciense exija más prepas de la UdeG porque me han acusado a mi de que quiero abrir más preparatorias por-que quiero construir mi candidatura al gobierno del estado. Como si no fuese una demanda de la sociedad. No hay población a la que no vaya, porque esa es otra crítica que me hacen, que viajo mucho por el interior del estado, que ando de gira, cada fin de semana me voy de gira en lugar de quedarme senta-do en mi casa, o acostado o leyendo. Me mejor me voy a trabajar y donde quiera piden prepas de la UdeG. En Cañadas de Obregón, en Chimaltitán, en Teocaltiche, en Encarnación de Díaz, en Ayotlán, en Zapotlán del Rey…

Claramente los recursos no alcanzan para todos. Si invierte en prepas, se tiene qué recortar en donde, en inversión cultural.

Creo que la comunidad universitaria tiene que dar un debate interno sobre las prioridades institucionales para el desarrollo. Y este año vamos a revisar nues-tro plan de desarrollo institucional pero de manera abiertsa y transparente. El consejo de cara a la comunidad universitaria y la comundiad de frente a la so-ciedad jalisciense y el rector dando cuentas transparentemente. A mi no me interesa imponer ninguna agenda, creo interpretar el sentir de los jaliscienses que quieren más prepas de la UdeG. Creo interpretar el sentir de la sociedad que quieren más espacios en todas las carreras de la UdeG. El día de mañana se va a dar a conocer el resultado del proceso de admisión y solo vamos a ad-mitir a 40 por ciento de la demanda, pero lo estamos incrementando, estába-mos en 32 y 35 por ciento, en año y medio porque creemos que es necesario darles más espacio a los jóvenes de Jalisco que quieran estudiar en la UdeG. Pero igual, si la comunidad me dice, “rector ya no más prepas en la UdeG, me-jor más centros universitarios”, perfecto. La función de un rector es proponer el presupuesto de la Universidad, y lo voy a proponer al CGU con las priorida-des que tengo identificadas con mi equipo de trabajo pero el CGU tendrá la facultad de modificarlo.

Entonces discusión abierta de los temas, si eso es así se puede inter-pretar como una ruptura en cómo se han tomado las decisiones tradicionalmente, al seno del grupo primero y luego llevarlo al Consejo, pe-ro son votaciones al estilo soviético, porque todo mundo alza la mano porque antes de planchan se acuerdan antemano. ¿Va a romper con eso?

Yo soy consecuente con el tiempo que vivo. El rector general de la UdeG, Car-los Briseño Torres, va a presentar un presupuesto al CGU el que en conjunto con mi equipo de trabajo, como me faculta la ley, determine que atenderá en un marco de recursos finitos, y necesidades infinitas, en dónde poner recursos de acuerdo a las prioridades que identifiquemos. Será facultad del CGU y de la comisión de Hacienda determinar si las prioridades que identificó el rector general son correctas o no son correctas.

Entonces no lo va a discutir acordar y discutir previamente con Raúl Padilla al seno del grupo político.

Voy a analizar, discutir y determinar la propuesta que enviaré al CGU con mi equipo de trabajo e irá al CGU.

¿Se puede interpretar como una ruptura con Raúl Padilla y con el gru-po político esta forma de conducirse?

No, no, para nada. Para nada. Yo más bien lo identifico como un proceder conforme a la ley que estoy obligado a cumplir y voy a cumplir.

Ellos pueden interpretarlo de esa manera.

No lo se.

¿Llegó el momento de sustituir el liderazgo de Raúl Padilla en el seno del grupo político y si es así, lo pueden interpretar como un intento de desplazarlo para quedarse usted al frente de este cacicazgo o jefatura de este grupo?

Nunca he pretendido y jamás pretenderé ser líder político, moral o sentirme en un el futuro hombre fuerte de la UdeG. Ninguna Universidad en el mundo que se precie de serlo puede, en las actuales condiciones de globalización, de com-petitividad, de desarrollo científico y tecnológico, funcionar en torno a hombres y mujeres fuertes.

¿Líderes morales?

Ni líderes morales, ni líderes políticos.

¿Se debe acabar esa época en la Universidad?

Hoy las condiciones de México, de Jalisco y del mundo no dan para eso. Dan para la construcción de Universidades con una fuerte relación horizontal entre académicos, de generación y aplicación de conocimientos. Bueno, si ni en los sindicatos, ni en los partidos funcionan ya los hombres fuertes, menos en una Universidad que es el centro de la creación del conocimeitno, de la inteligencia y de la libertad.

Quizá aquí está el centro de esta confrontación que ocurre ahora. ¿Usted piensa eso pero en la práctica sigue habiendo un liderazgo moral, el de Raúl Padilla?

Cada universitario tiene la libertad de seguir, de tener o de aceptar el liderazgo de quien quiera, y por supuesto es respetable. La UdeG debe seguir creciendo y fortaleciéndose sobre la base de una rica discusión, democrática, abierta, transparente, libre de todos los universitarios en donde se expresen sin ningu-na cortapisa todas las opiniones. Y si hay algunos que logran con su discurso y su propuesta aglutinar a amplios sectores de la comunidad, habrá que escu-charlos. Pero nadie puede estar por encima, nadie en lo absoluto puede estar por encima de las normas de funcionamiento institucional de una universidad. Y más ahora en una universidad que está siendo observada por todos los jalis-cienses y que tiene un impacto en diversas esferas del estado. Los dueños de la Universidad son todos y cada uno de los ciudadanos de este estado…

O debería ser, porque no se da así hasta ahora…

Y los dueños de la Universidad, en inglés les dicen stateholders, los que tienen parte en los activos son los ciudadanos de Jalisco. Nuestra Universidad es un patrimonio público y los individuaos, las personas privadas que tenemos una responsabilidad en la conducción de esta institución estamos obligados a dar cuentas públicas al dueño de la Universidad que se llama pueblo de Jalisco.

¿Se acabó el tiempo en que las familias políticas controlaban la univer-sidad: los Zuno, los Ramírez Ladewig, los Padilla López?

Continuando con tu pregunta, Carlos Briseño Torres no aspira a ser ni el nuevo Zuno, ni el nuevo Ramírez Ladewig ni el nuevo Padilla López. Aspiro a ser un buen rector de la UdeG y el día que concluya mi gestión entregar buenas cuen-tas a la comunidad y ese día dejar de interferir en la vida universitaria, porque los universitarios tienen mayoría de edad. Piensan y trabajan por sí mismos, la UdeG no requiere que el rector se convierta en el nuevo guía moral, no me in-teresa, no tengo en absoluto ningún interés en convertirme en un hombre fuerte.

Otro punto debatido es la relación con el gobierno de Emilio González a partir de críticas que le han planteado al respecto.

Seguirá siendo una relación respetuosa, una relación de madurez. Se ha malin-terpretado por algunos de mis críticos, que han querido ver algo indebido, algo oculto, que pretende algo, pero se lo pueden preguntar al gobernador: el único tema que hemos puesto en la mesa en las múltiples reuniones que hemos te-nido es cómo fortalecer a la UdeG, financieramente, académicamente, en in-vestigación científica y en difusión y promoción cultural. Y en 2008 es el año en que mayor ha aumentado el subsidio estatal que en ningún año anterior. Eso es lo que ha estado en la mesa de las discusiones, jamás ha interferido en la vida de la Universidad, no le interesa a Emilio González y yo no se lo permiti-ría. Él es muy respetuoso de la autonomía y yo muy celoso de la autonomía. Es una relación de respeto.

Hablaba ahora de 150 plazas para maestros. La nómina ha aumentado en unos 1500 plazas.

Eso no es cierto. La nómina entró en proceso de revisión muy acucioso. El co-sto de la nómina antes era aproximado, ahora el costo es de 4,550 millones de pesos.

¿Cuándo va a convocar a sesión de CGU para discutir presupuesto ampliado?

La sesión de CGU posiblemente sea, no estoy seguro de terminar el proyecto de presupuesto ampliado, ya tengo reportado todos los ingresos pero en la parte de egresos todavía tengo qué revisar algunas áreas. De no estar en con-diciones de presentarlo esta semana, lo haría al regreso de vacaciones.

¿Incluiría los 20 millones de pesos que se piden para el CCU? ¿Hay di-nero para eso?

Difícilmente habría recursos adicionales para el Centro Cultural Universitario.

Hay un debate sobre modificar Ley Orgánica de la UdeG para decidir el presupuesto, presentada por los diputados del PAN.

Me acaba de llegar y la voy a revisar, y hasta entonces opinaré.

Propuestas para acotar facultades al rector general de la UdeG.

No, no me gustaría bordar en la especulación. Lo que puede decir es que la UdeG tiene madurez institucional.

Qué balance puede hacer de la tensión en las últimas semanas y de la charla que tuvo con Raúl Padilla.

Estas tres últimas semanas han sido intensas y las he vivido con mucha tran-quilidad porque se están debatiendo cosas que antes no se hacían y como de-cías, parecían sesiones del soviet de la Unión Soviética, donde una propuesta y todos levantaban la mano. La democracia llegó para quedarse, veme, estoy sumamente tranquilo, porque todo esto le beneficia a la Universidad, ha habido señalamientos injustos porque siempre los he tratado a todos con mucho respeto.

Entonces de la charla de ayer podemos esperar que se distiende la tensión o sigue esta confrontación.

No estoy en condiciones de negarte ni confirmarte dichas conversaciones, lo que si puedo decir es que hay un diálogo intenso en la comunidad universita-ria.

rmm / 27 julio 2008

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