Pueblos indios y despojos

Foto: Desinformémonos.org
Foto: Desinformémonos.org

Rubén Martín ::: El Economista ::: 9 Agosto, 2013 – 18:20

La Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró el 9 de agosto como Día Internacional de los Pueblos Indígenas, en diciembre de 1994. Según la ONU, en el planeta hay 5,000 pueblos indígenas que representan 5 por ciento de la población mundial.

México es una de las naciones con más indígenas. En el país existen 62 pueblos que manejan más de cien lenguas y hay 6.7 millones de indígenas que representan cerca de 6.5 por ciento de la población total, y casi una cuarta parte de la población nativa de América.

Es evidente que su importancia no es numérica. Los pueblos indios que habitan las tierras de lo que ahora es México construyeron algunas de las civilizaciones más importantes de la historia de la humanidad.

Lamentablemente, ahora como hace cinco siglos, los indígenas del país siguen padeciendo el despojo, la represión, la explotación y el desprecio hacia su cultura e historia. Se pensará que el despojo de los territorios de los pueblos indios se acabó en el México independiente, tras la conquista y la colonia. No es así.

Los pueblos indígenas de México continúan resistiendo el despojo, así como la falta de respeto y vulneración sus culturas. En buena medida se debe a que los pueblos indios están asentados en territorios enormemente codiciados por intereses privados y mercantiles que buscan explotar sus bienes comunes y naturales.

Los pueblos indígenas de México son dueños de 22 millones 624,000 hectáreas, que representan 21.9 por ciento de ejidos y comunidades que hay en el país. Según los censos agropecuarios, en el país hay 1,115 municipios con población indígena. Según la misma información, de los 971 núcleos agrarios con selvas en el país, 526 están en comunidades indígenas; los pueblos indios además poseen 35.1 por ciento de los bosques del país.

No es casual, entonces, el acoso y el despojo que enfrentan. En sus tierras se encuentran una parte muy importante de los bienes comunes y recursos naturales nacionales. Y, tal como ha sido en el pasado, la ambición de arrebatar esas tierras y esos recursos se hace regularmente mediante despojos violentos.

El territorio mexicano está plagado de casos de resistencias de pueblos indios en contra de intereses mineros, como el pueblo huichol de Jalisco; de proyectos de infraestructura gubernamentales, como los negocios eólicos, presas o carreteras que se llevan a cabo sin consultar a las comunidades; y de pueblos como el yaqui que defienden su agua. Y también enfrentan intereses empresariales turísticos en bosques, montes o playas. De modo que poco tienen qué celebrar los pueblos indígenas del país, ante esta marejada despojadora.

No obstante, en los años recientes la resistencia de los pueblos indios del país avanzó significativamente gracias al alzamiento zapatista de 1994 y con los Acuerdos de San Andrés de 1996. Aunque dichos acuerdos fueron traicionados por la clase política mexicana, muchos pueblos indígenas están poniendo en práctica su derecho a la autodeterminación. El ejemplo más avanzado de ello es el de las comunidades mayas de Chiapas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). La escuela zapatista, que arranca el 12 de agosto, será un foro donde los zapatistas compartirán qué tanto han caminado ejerciendo su autonomía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s