En defensa de los maestros

Marcha de maestros de la CNTE. Foto: El Economista
Marcha de maestros de la CNTE. Foto: El Economista

Rubén Martín ::: El Economista, 27 agosto 2013

Las manifestaciones que lleva a cabo la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han generado una gran polémica más por la forma como se manifiestan que por el fondo por el cual están luchando los maestros del Distrito Federal, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Veracruz y otros estados.

Hay un tono en la polémica que merece reprobarse, puesto que es un llamado abierto para que el Estado mexicano use la represión en contra de los maestros, en lugar de resolver el conflicto magisterial mediante el diálogo y la negociación.

Se han escuchado voces y opiniones estridentes que lamentan que el Estado se haya rendido o claudicado ante la CNTE y que su protesta haya motivado a los diputados y senadores tuvieran a sesionar en recintos alternos a los oficiales.

Se habla y escribe sobre los maestros de una forma despectiva y hasta racista, se les estigmatiza y en algunos noticieros televisivos se alienta el rechazo insultante de los capitalinos a los maestros.

Escribo esto desde Guadalajara, y podrían decirme los capitalinos que no se de trastornos a la vialidad. Pero la capital de Jalisco sufre varios conflictos viales que obligan a los tapatíos a hacer largos recorridos para evitarlos, ya sea por el cierre de calles para ceremonias religiosas (como la llevada de la Virgen de Zapopan) o por eventos del gobierno local o cuando llega de gira el presidente del país y el Estado Mayor Presidencial provoca un conflicto vial que afecta a miles de habitantes.

Seguramente en el Distrito Federal ocurren inconvenientes semejantes provocados por eventos religiosos (el 12 de diciembre) de gobierno (tomas de protesta del titular del Ejecutivo, relevo de legisladores) o de recepciones a mandatarios extranjeros.

Contra lo que piensan muchos opinadores, especialmente del campo liberal, la mayoría de acciones públicas que emprenden organizaciones o movimientos sociales, no se deciden como primera opción. Se puede documentar que antes de salir a la calle, ese movimiento social pidió diálogo con la autoridad en turno. Salir a las calles se convierte en opción, una vez que fracasaron los caminos institucionales.

Eso es justamente lo que ha estado ocurriendo ahora en esta movilización magisterial.

Pero en lugar de propiciar un debate que de paso al entendimiento de los movimientos sociales, se les suele estigmatizar. La primera descalificación es calificarlos de “huevones”, se les tacha de violentos, y, sobre todo, se les quiere suprimir derechos básicos de todo orden político como son los de organización, manifestación y libre expresión de las ideas.

Los maestros están defendiendo de modo legítimo sus intereses, como hacen las organizaciones empresariales, solo que en este caso el poder suele abrirles Los Pinos o los palacios de Gobierno para atenderlos.

El país atraviesa una coyuntura turbulenta y de alta conflictividad social. Si el Estado hace caso a opinadores, periodistas, académicos y empresarios que piden al Estado mano dura y alientan la represión contra el magisterio, las cosas empeoraran. Si en cambio se dialoga con ellos y se atienden sus demandas, el país saldrá ganando. El país bien valen unas cuantas manifestaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s