Raúl Padilla no es un político…

14 mar

Rubén Martín / El Informador, 13 marzo 2012 

Raúl Padilla López es, junto con el cardenal Juan Sandoval, el personaje político que sin tener un cargo público, tiene más capacidad para incidir en decisiones de la vida pública de Jalisco. No es una novedad.

La novedad es que el “licenciado”, como le dicen sus allegados en la Universidad de Guadalajara (UdeG) sigue negando su injerencia en asuntos políticos o partidistas.

El sábado pasado declaró: “No tengo ninguna actividad política (…) no pienso tener ninguna incidencia en este proceso electoral”, dijo y ante las dudas de los reporteros, abundó. “Ni con el PRI, ni con el PRD, ni con el PAN, con ninguno; pienso seguir dedicado a las actividades culturales”.

No pasaron 48 horas cuando Jesús Zambrano, presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), reveló que la coalición entre Enrique Alfaro y el PRD de Jalisco la negoció directamente con Raúl Padilla.

“No, no. Yo hablé con Raúl Padilla mismo, el miércoles que estuve en Guadalajara [7 de marzo] y al final después de mucho platicar, de manifestar él sus reservas sobre la relación con Enrique Alfaro, quedamos en que quedaría en manos de la dirección nacional las decisiones, y que éstas fueran cuales fueran, pues ellos tendrían que respetarlas, les gustaran o no les gustaran. No fue una reunión fácil, lo debo decir, pero al final en esos  términos quedamos (…)”, declaró Zambrano en el programa Cosa Pública de Radio Metrópoli, el lunes.

No es que Zambrano nos venga a descubrir el hilo negro en cuanto a este tema, pero me parece conveniente registrar el hecho porque es necesario discutir y criticar el poder bajo la sombra que Raúl Padilla ejerce en Jalisco.

Reitero, es el político que más poder tiene para influir en decisiones públicas: desde el manejo de la UdeG, el destino de los recursos que maneja la casa de estudios, los proyectos de expansión de la institución y de manera preponderante, los proyectos culturales-comerciales de la Universidad. Además influye en decisiones de política pública desde el Congreso del Estado, y no sólo desde la bancada del PRD.

Raúl Padilla, además, interfiere en asuntos partidistas. El ex rector es miembro del PRD desde 1997 cuando aceptó una invitación del entonces dirigente nacional Andrés Manuel López Obrador (paradójicamente ahora ambos tienen una mala relación política).

Sin embargo, a pesar de su militancia perredista, Raúl Padilla ha apoyado diversos partidos y ahora tiene su apuesta principal en la candidatura a la gubernatura del priista Aristóteles Sandoval.

A partir del control de la UdeG, del liderazgo en el grupo político universitario y su apuesta e injerencia en distintos partidos, Raúl Padilla ha construido una red de relaciones y compromisos mediante el cual ejerce ese pernicioso poder bajo la sombra. El poder tras bambalinas contrasta con su imagen pública, pues el “licenciado” difícilmente ganaría una elección abierta.

De modo que es cierto, Raúl Padilla no es un político, un político abierto, pero sí un político bajo las sombras.

Narco y violencia en Guadalajara

14 mar

Rubén Martín / El Economista, 12 marzo 2012 

Guadalajara vivió el viernes 9 de marzo la peor jornada de violencia e inseguridad de su historia reciente. Por más que el gobierno de Emilio González Márquez pretendió minimizar los hechos hablando solo de dos “bloqueos” y 25 vehículos incendiados, un reporte de la propia Secretaría de Seguridad Pública estatal confirmó más de 20 puntos de bloqueo en todo el estado. Además de la zona metropolitana de Guadalajara, hubo incidentes en los municipios de Ocotlán, Sayula, Techaluta, Valle de Guadalupe y Mazamitla.

Las movilizaciones se desataron luego de que un operativo militar detectó en una colonia del poniente de la ciudad, Lomas Altas, a Erick Valencia Salazar, alias El 85, a quien se presentó como presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, una filial o franquicia del Cartel de Sinaloa que surgió a partir del intento de captura, que terminó en la muerte, de Ignacio Coronel, ocurrida en julio de 2010.

Al intento de captura de su jefe, el cártel mencionado respondió ordenando narcobloqueos en distintos puntos de la ciudad y del estado, 20 en total. Los narcobloqueos desquiciaron la zona metropolitana de Guadalajara, pues obligaron a suspender clases, servicio de transporte público y el cierre de varios negocios.

La mayor parte de los tapatíos se resguardó en sus hogares, más por sentido común y autoprotección que por información oportuna y veraz de las autoridades.

La noche del viernes 9 de marzo, Guadalajara vivió una de sus noches más vacías en sus calles, semejante a la alerta de la influenza humana en abril de 2009 o a las explosiones del 22 de abril de 1992.

La soledad de las calles da idea de cómo impactaron los narcobloqueos en la vida cotidiana de los habitantes. Cientos de miles de tapatíos suspendieron sus actividades ese día.

A pesar de estas evidencias, el gobierno del estado y su titular han minimizado los hechos.

La jornada de narcobloqueos en Guadalajara, confirmó que el poder de violencia desatado por organizaciones del crimen organizado es superior a lo que nos imaginábamos en Jalisco, y para nuestra desgracia, peor de lo que las propias autoridades creían.

Apenas la semana pasada el Procurador de Justicia de Jalisco, Tomás Coronado Olmos, atribuyó la “percepción” de inseguridad que se vivía en el estado al Pacorro, Francisco Daniel Yeme Gómez, quien con su célula es responsable de 57 muertos violentos ocurridas en la zona metropolitana, entre ellos 26 asesinados dejados en Los Arcos del Milenio, el 24 de noviembre de 2011. Los hechos del viernes 9 de marzo desmienten al Procurador y desmienten al gobernador y a sus funcionarios, quienes desde el inicio de la administración han minimizado la violencia e inseguridad que se viven en Jalisco y recurren a la salida fácil de decir que el estado está mejor que otras entidades.

Pero no es así. Se puede afirmar, lastimosamente, que la “paz social” que se percibe en el estado existe hasta que el crimen organizado quiere. Hay varios elementos para considerarlo así. El primero tiene qué ver con la parte más visible del fenómeno: en Jalisco existen 23,612 policías estatales y municipales, que fueron incapaces impedir el estrangulamiento de la zona metropolitana de Guadalajara.

Si bien la misma noche de los narcobloqueos se presentaron a 16 detenidos, el domingo debieron dejar libres a cuatro de ellos que eran inocentes y en las prisas de la reacción, se les presentó como sicarios del narco.

La incompetencia de la fuerza pública de Jalisco deriva de la falta de coordinación entre las policías (a un año de los anteriores narcobloqueos no se tiene un protocolo de cómo actuar en estos casos), de su falta de entrenamiento y de la corrupción. Es sabido que el narco tiene comprados o amenazados a varios alcaldes de la entidad, incluso en la zona metropolitana. ¿Cómo enfrentar a la delincuencia organizada si el enemigo está adentro también?

Aún siendo grave la incapacidad de la fuerza pública para responder, y siendo grave la debilidad y corrupción de las instituciones, lo más grave es el contexto que permite que estos hechos ocurran.

La violencia surge, obviamente, donde hay condiciones para ello. Y en Jalisco están presentes todos los elementos que conforman este cóctel explosivo: pobreza, falta de trabajo o trabajo precario y muy mal pagado, falta de oportunidades de educación, en resumen, cientos de miles de jóvenes sin futuro.

En el fondo estamos ante una crisis general, una crisis civilizatoria. El proyecto de futuro (de vida) que el narco ofrece a los jóvenes, es más atractivo que el que ofrecen el Estado y el mercado capitalista.

Esta es la triste realidad y más nos vale aceptarla para actuar en consecuencia. Ya son muchos años que la clase política se hace tonta ignorando o minimizando el problema. Necesitamos cambios radicales, urgen, antes de que todo termine descomponiéndose.

Fin del grupo U…

14 mar

Fin del grupo UdeG en el PRD?

Por: Rubén   Martín 

rubenmartinmartin@gmail.comLunes 12 de Marzo, 2012, 07:00

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) de Jalisco está en un aprieto por el anuncio de Enrique Alfaro Ramírez, el pasado 9 de marzo, de romper la alianza que mantenía con este partido político.

Con esta decisión el PRD queda fuera de la coalición con el Partido del Trabajo, Movimiento Ciudadano, Alianza Ciudadana, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y otras agrupaciones que han apostado por los rendimientos electorales que les puede dejar la candidatura a gobernador del alcalde de Tlajomulco.

Es un atolladero y el posible inicio de una crisis severa para el PRD Jalisco porque eso implica que este partido deberá ahora buscar un candidato propio, pero con mínimas posibilidades de crecer en la contienda por la gubernatura.

A estas alturas se estará barajando nuevamente la candidatura del diputado local Raúl Vargas López y probablemente de algún otro aspirante que pueda levantar un poco las posibilidades del perredismo local.

Todo indica, sin embargo, que el PRD estatal se encamina hacia el cuarto o quinto lugar en las votaciones de julio de este año.

Es necesario mirar más allá del mero horizonte del próximo julio. Lo que en el fondo está en crisis es el uso instrumental del PRD Jalisco por parte del grupo político que controla la Universidad de Guadalajara (UdeG) y que dirige el ex rector Raúl Padilla López.

La historia de este uso instrumental es más o menos así: en 1997 Andrés Manuel López Obrador era el presidente nacional del PRD y a fin de fortalecer a ese partido para los comicios federales de ese año, invitó a varios grupos y organizaciones del país a sumarse al Sol Azteca. En esa coyuntura se sumaron entre otros El Barzón que dirigía Maximiano Barbosa, y también el grupo UdeG.

Fue en esa fecha cuando el propio Raúl Padilla tomó protesta como militante y como candidato a diputado local plurinominal. Es la única ocasión que Raúl Padilla ha sido electo a un cargo de elección y que ha estado sometido al escrutinio público por parte de los electores.

El control del PRD y las apuestas políticas que en cada coyuntura hace el grupo UdeG, con distintos actores políticos, han convertido al grupo universitario en uno de los más influyentes en la política estatal y ha dado a Raúl Padilla un poder bajo la sombra, con enorme poder de veto en decisiones relevantes que se toman en el estado y en todas las decisiones más importantes al seno de la UdeG.

Bajo el liderazgo de Raúl Padilla, el grupo UdeG ha hecho del PRD un partido mediocre, con porcentajes de votación menores, y sin posibilidad de crecer o competir por el poder.

Al igual que  en el resto del país, el PRD ha dejado de ser un partido vinculado a movimientos sociales para convertirse en mera agencia de colocación de regidores, diputados y mantener una burocracia partidista. Es iluso o ingenuo pensar que el PRD es un partido de izquierda.

Pero el grupo UdeG no quiere al PRD para cambiar el mundo, sino para seguir protegiendo y manteniendo sus privilegios. Es un partido que permite al grupo universitario gestionar sus intereses en ayuntamientos, en el Congreso local y en la Cámara de Diputados.

Como ya he escrito antes: a través de estas representaciones, el PRD negocia más presupuesto, gestiona permisos para sus proyectos, cabildea que no lo fiscalicen o que le aprueben sus cuentas públicas.

A todas luces, este modelo ya hizo crisis. Hay muchos militantes y votantes de esta agrupación que están hartos del control udegista y ven en la candidatura de Enrique Alfaro la posibilidad de hacer a un lado a este grupo.

La dirigencia nacional perredista ha sido corresponsable porque permitió y consintió esa situación debido a que los Chuchos han sido aliados del grupo UdeG. Pero ahora ni al PRD nacional ni a los Chuchos les conviene que el PRD se quede al margen de la coalición con Alfaro, pues se exponen a una votación ridícula, es decir, a menos votos en Jalisco y en la circunscripción y eso significan menos diputados, menos prerrogativas, menos chambas que dar y repartir.

Por eso es pertinente preguntarse si llegó el fin del grupo UdeG en el PRD para concentrarse en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), puesto que es pública y notoria, la apuesta principal de grupo político padillista consiste en respaldar al priista Aristóteles Sandoval a la gubernatura del estado. 

El oso de Peña Nieto

6 dic

Rubén Martín / El Economista, 5 diciembre 2011

Quién diría que su asistencia a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara podría convertirse en el Waterloo de Enrique Peña Nieto.

Su inseguridad, equivocación y dudas para responder la simple petición de que mencionara sus tres libros preferidos y que más lo han marcado en la vida (planteada por el corresponsal de El Mundo, Jacobo García), han exhibido al ex gobernador del Estado de México como nunca en su carrera política. Sus erráticas respuestas a esa simple pregunta le han dado, literalmente la vuelta al mundo.

“Pues, he leído varios, desde novelas, que me gustaron en lo particular. Difícilmente me acuerdo del título de los libros. La Biblia es uno. La Biblia en algún momento de mi vida y algunos pasajes bíblicos. No me leí toda la Biblia, pero sí algunas partes. Sin duda, en alguna etapa de (mi) vida, fue importante, sobre todo en la adolescencia”, dijo Peña Nieto y añadió: “Leería algo que seguramente mi vocación por la política alentaba este espíritu. ‘La Silla del Águila’, de Krauze [en realidad de Carlos Fuentes] (…) Y hay otro libro de él mismo que quiero recordar el nombre sobre caudillos, (pero) no recuerdo el título exacto”.

Los escasos cuatro minutos que se llevó Peña Nieto para intentar articular una respuesta a la simple pregunta se volvieron eternos.

Desde su silla en la primera fila del auditorio de la FIL, el cercano asesor peñanietista Luis Videgaray le hacía señas desesperadas para que ya cortara la respuesta.

Pero Peña Nieto seguía hundiéndose, tratando de responder sin conseguirlo, el nombre de la novela que supuestamente está leyendo en este momento.

Las críticas y las burlas no se hicieron esperar. Empezaron entre los reporteros que cubrieron la rueda de prensa en la FIL y se multiplicaron de inmediato en redes sociales, ante la pifia monumental del priista. Un twitero escribió que probablemente tengamos el extraordinario caso de una persona que ha escrito más libros de los que ha leído, pues hay recordar que el candidato presidencial priista acudió a la FIL a presentar el libro “México, la gran esperanza”, supuestamente de su autoría.

Que lance la primera piedra quien no haya cometido un error o una pifia, dirán los defensores de Peña Nieto. Eso es cierto, pero no una pifia de ese tamaño.

Lo que ocurre es que su equivocación para responder una pregunta tan básica revelan a Peña Nieto de carne y hueso y lo desnudan tal cual es. Un político profesional extremadamente protegido y cuidado por su entorno político y por sus asesores que se muestra incapaz de responder algo por sí mismo, un cuestionamiento que no este incluido en las tarjetas o presentaciones que le preparan en su staf.

El otro punto es que muestra al aspirante presidencial más fuerte en las encuestas como alguien ignorante y sin preparación.

No se trata de una postura snob de que la experiencia y el conocimiento se encuentran únicamente en los libros, pues hay testimonios de muchas personas y gobernantes que su saber lo adquirieron de la experiencia de vida.

Pero sin duda que leer ayuda, demasiado, y más si el susodicho aspira a tener a la presidencia de la república, un puesto que concentra el poder político en México.

El oso de Peña Nieto en la FIL revela además cómo ha sido hasta ahora el ascenso político de Peña Nieto. El candidato presidencial priista desempeñó el cargo de gobernador del Estado de México en un entorno mediático protegido, sin una fuente de reporteros que lo fiscalizaran y cuestionaran y apapachado por las grandes televisoras.

Pero cuando se le saca de esa zona de protección y confort, Peña Nieto parece incómodo, inseguro y titubeante, como ocurrió antes con la entrevista que le hizo el periodista Jorge Ramos en marzo de 2009.

Para colmo, su hija mayor se metió al debate en Twitter de la peor manera, con una descalificación a los “pendejos que forman parte de la prole”, lo que agrandó el problema en lugar de controlarlo y disminuirlo. A lo largo del lunes 5 de diciembre, 48 horas después de la pifia, Peña Nieto y su equipo intentaron, en vano, de dar vuelta a la hoja al oso cometido en la FIL. Peña Nieto escribió en su cuenta de Twitter: “Un valor central de la democracia es la libertad de expresión. La crítica a quienes tienen o aspiramos a un cargo público es fundamental”. Pero no bastó para terminar con la burla de que es objeto.

Es muy pronto para saber si este incidente modificará de manera sustancial las preferencias electorales que hasta ahora favorecen al mexiquense, pero lo que será muy difícil es que se quite la etiqueta de ignorante que el incidente en la FIL le dejó. Para presidentes iletrados los mexicanos ya pagamos la cuota con Vicente Fox.

Twitter: @rmartin1011

Criticar a Calderón no es calumniar

30 nov

Caricatura de Hernández en La Jornada, 28 noviembre 2011Rubén Martín / El Economista, 29 noviembre 2011

La advertencia del gobierno federal, que encabeza Felipe Calderón Hinojosa, de que podría “proceder legalmente” en contra de quienes presentaron una solicitud de juicio penal internacional en contra del gobierno mexicano, podría convertirse en una parte aguas en materia de libertad de expresión en México.

Como se sabe, el viernes 25 de noviembre el abogado experto en derecho internacional, Netzaí Sandoval Ballesteros, acudió a La Haya a presentar una solicitud para juzgar en la Corte Penal Internacional a Felipe Calderón[http://eleconomista.com.mx/sociedad/2011/11/25/fch-demandado-ante-tribunal-internacional], a sus secretarios Genaro García Luna (Seguridad Pública), Guillermo Galván Galván (Defensa), Francisco Saynez Mendoza (Marina) y demás autoridades, militares responsables de “crímenes de guerra” en México, así como a Joaquín Guzmán Loera, líder del cártel del Pacífico a quien corresponsabilizan de crímenes de lesa humanidad que, a juicio de los promoventes de la demanda, se han cometido en el país desde que el presidente anunció la guerra contra la delincuencia organizada el 11 de diciembre de 2006.

¿Qué plantea la solicitud de juicio penal internacional en contra de Calderón y su gobierno? En esencia, nada que no se haya dicho antes en el país: que desde que el actual gobierno federal arrancó su estrategia de guerra contra el narcotráfico han muerto más de 40 mil personas; que tan sólo en 2010 murieron más personas en México que en países que están en guerra formal, como Afganistán; que dicha guerra ha provocado más de diez mil desaparecidos, 120 mil desplazados; que en esta confrontación han perecido 1,226 niños y adolescentes; que miles de inocentes han perdido la vida, y que se han confirmado cientos de ejecuciones extrajudiciales, y miles de casos de violación a los derechos humanos[http://juicioacalderon.blogspot.com/].

La solicitud de juicio penal internacional en contra de Calderón entregada al fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, recuerda también que ya otras agencias internacionales han recomendado el retiro del ejército de las funciones policiales como planteó el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, en marzo 2011.

La solicitud de juicio penal internacional, de 700 páginas, documenta más de 470 casos de violaciones de los derechos humanos, entre ellos los delitos de tortura, desapariciones, asesinatos, mutilaciones, abusos sexuales y reclutamiento de menores.

Hay un punto importante que se menciona en la petición de juicio político entregado en La Haya: la solicitud se plantea porque México es signatario del pacto que da vida a la Corte Penal Internacional, por lo que acudir a dicha instancia es un derecho de los ciudadanos mexicanos.

Pero la solicitud ha irritado sobremanera a la presidencia, como lo deja en claro el comunicado emitido el domingo por la noche y con las posturas de algunos miembros del gabinete, como fue el caso del secretario del Trabajo, Javier Lozano, en un artículo publicado en El Universal el 28 de noviembre, y en el que parece dejar a un lado la crítica seria para pasar a la descalificación y el insulto a los promotores de la demanda.

Sería muy grave que Calderón y su gobierno respondieran con hostigamiento y hasta demandas legales en contra de los promotores del juicio internacional, en lugar de deslindarse con pruebas de las acusaciones contenidas en el documento referido.

Criticar la estrategia que se ha seguido en contra del crimen organizado es un derecho que tenemos los ciudadanos; lanzar amenazas desde el poder es muy grave.

¿Por qué en lugar de amenazar con “proceder legalmente” contra los promotores del juicio ante la Corte Penal Internacional el gobierno de Calderón no hace algo para detener las muertes violentas, por qué no usa la fuerza del Estado para encontrar a los desaparecidos, por qué no mejora los instrumentos periciales para identificar a los muertos sin nombre, por qué no investiga y sanciona a los militares, marinos y policías que han cometido torturas, detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales?

Pero en lugar de avanzar hacia un verdadero Estado de derecho, parece que la impunidad pasea rampante por la república. Así lo demuestra el caso del asesinato de Nepomuceno Moreno Núñez, integrante del Movimiento por una Paz con Justicia y Dignidad y quien fue asesinado de siete balazos, en pleno centro de Hermosillo, Sonora el mediodía del lunes 28 [http://eleconomista.com.mx/seguridad-publica/2011/11/28/balean-integrante-movimiento-paz-hermosillo].

Nepomuceno Moreno buscaba a su hijo desaparecido en 2010 y denunciaba que había sido detenido por policías.

En lugar de lanzar advertencias y amenazas en contra de quienes critican su estrategia contra el crimen organizado, Calderón debería intentar terminar con la impunidad.

@rmartin1011

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Imágenes de la nueva ola de protesta en Egipto

25 nov
A principios de este año, miles de personas en El Cairo, Alejandría y varias ciudades de Egipto, salieron a la calle y a ocupar las plazas públicas para exigir el fin del régimen del dictador Hosni Mubarak. Tras tres semanas de protestas, 800 muertos y miles heridos y detenidos, lo lograron. Pero el cambio fue gatopardiano: cambiar todo para que las cosas siguieran igual. En lugar de Mubarak quedó un consejo militar encabezado por el general criminal Husein Tantaui. La gente aguantó meses, pero las cosas empeoraban. Hasta que volvieron a salir a la calle y a ocupar las plazas. La emblemática Plaza Tahrir volvió a convertirse en el centro de la protesta. Aquí unas imágenes de esta potente movilización. Fuente: http://www.boston.com/bigpicture/2011/11/egypt_erupts_with_fresh_protes.html
Protesters run from tear gas fired by riot police in a side street near Tahrir Square in Cairo November 21, 2011. (Goran Tomasevic/Reuters)

Tens of thousands of Egyptian protesters wave national flags during a rally held in Cairo’s Tahrir Square on November 18, 2011 with the aim of pushing Egypt’s ruling military to cede power, 10 months after an uprising that toppled Hosni Mubarak’s regime. (Khaled Desouki/AFP/Getty Images) #

Tens of thousands of Egyptian protesters flood Tahrir Square in Cairo on November 18, 2011. (Khaled Desouki/AFP/Getty Images) #

Hora de despertar

14 nov

Gustavo Esteva / La Jornada, 14 noviembre 2011
¿Cómo se hace la revolución? ¿Cómo la gente se vuelve capaz de hacer la revolución y detener la fuerza destructiva de los de arriba? No lo sé. Pero hoy, en Grecia, se despliega desobediencia popular en todos lados. Vivimos dentro de su sistema, vivimos entre ellos, pero pensamos, actuamos y respiramos como si estuviéramos más allá de su mundo cerrado. Nos sentimos más libres. Rompemos todos los días la disciplina que intentan imponer. Negamos cada minuto las nuevas reglas que nos quieren convertir en una sombra. Vivimos entre ellos y sin ellos, trabajando por la mañana y participando en marchas, protestas, asambleas en la tarde, restableciendo la confianza entre nosotros. Ellos no nos escuchan y nosotros no los queremos ver. Creamos en cada barrio pequeños grupos de apoyo para no pagar los impuestos, para reconectar la luz en las casas que no pueden pagar, para ocupar los espacios de trabajo, para reaprender a hacer las cosas a nuestra manera, para no sentirnos solos. Luchamos para liberarnos de ellos y de esta lógica con la que vivimos los últimos años, creyendo sus mentiras. Ellos siguen en el poder, siguen tomando decisiones contra nuestra existencia, siguen la violencia y los golpes, pero ya no los reconocemos. Hemos girado la cabeza hacia el otro lado, hacia nosotros mismos.

Así describe K. N. sus emociones este 28 de octubre, día de fiesta nacional en Grecia. En el desfile acostumbrado los estudiantes y los soldados pasaron frente a las autoridades levantando pañuelos negros y en vez de ver hacia ellas volvieron la cabeza al otro lado, hacia la gente. (http://www.youtube.com/watch?v=H5BAxTNhT_o )  

Vivimos en situación radical. En todas partes. Necesitamos reconocerla.

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